Intrusismo en el mundo de los autónomos

Últimamente y sobre todo en el ámbito de los trabajadores autónomos es un término que sale a relucir con bastante frecuencia: Intrusismo laboral.

Sin ir más lejos la semana pasada en nuestra página de facebook surgió un pequeño debate sobre el tema a raíz del artículo sobre el crowdsourcing y su utilización por empresas como Awardesigns. O en nuestro twitter cuando comentamos la nueva campaña de CEPYME Conecta tu negocio (que ofrece web y alojamiento gratis para autónomos).

Lo cierto es que en prácticamente todas las profesiones desempeñadas por autónomos se considera que existe intrusismo laboral: diseñadores, informáticos, taxistas, fotógrafos, comerciales, arquitectos, dentistas, fisioterapeutas…

¿Qué entendemos por intrusismo?

La cuestión es que el término se suele utilizar en un sentido más amplio del que concreta su definición: «Ejercicio de actividades profesionales por persona no autorizada legalmente para ello». En el momento en que la ley no concreta o limita quién puede desempeñar una profesión, no deberíamos hablar de intrusismo propiamente dicho.

En profesiones en que se pone en juego claramente la vida o la salud de las personas el intrusismo suele estar bastante claro, controlado y penado (medicina, arquitectura e ingenierías). En la mayoría de las profesiones liberales que se derivan de licenciaturas o diplomaturas también hay cierto control a través de los colegios profesionales correspondientes (aunque cada vez menos). Supone un problema, pero se puede denunciar e intentar atajar.

En cambio en otros ámbitos, sobre todo los relacionados con el arte, el diseño o la expresión (fotografía, periodismo, decoración, diseño propiamente dicho…), donde no está en juego la salud ni la seguridad de la población puede ejercer prácticamente con libertad legal todo el que quiera. Y es sobre todo en este ámbito donde más intrusismo se denuncia. No obstante, en tanto no hay leyes que concreten qué requisitos han de cumplir los profesionales que accedan a él…

¿En qué perjudica a un sector y en qué puede ayudar a mejorarlo?

Está claro que en el terreno de la salud y la seguridad si te pones en manos de un «no profesional» te juegas la vida. Tanto el sentido común de cada uno como las leyes tienden a evitar el intrusismo.

Pero en otros ámbitos la ley no se mete porque en un mercado libre (que se supone que es el que tenemos las sociedades capitalistas) se supone que es el propio mercado el que se auto-regula. Hay trepas, listillos, mentirosos… que desprestigian la profesión y «roban» clientes a los profesionales. También hay aficionados, novatos, esporádicos… que pueden llegar a conseguir atraer a los clientes por sus bajos precios o su despreocupación si las cosas salen mal. En tanto la ley no se meta, tu estrategia comercial debe contar con ellos y asumirlos.

Para todos aquellos profesionales que han seguido un programa de formación que les ha costado tiempo, esfuerzo y dinero, y que intentan recuperar dicha inversión, ejerciendo como «profesionales» se sienten atacados por quienes ofrecen servicios similares sin haber dedicado ese tiempo a la formación, ese esfuerzo en estudiar ni ese dinero a establecerse o a comprar material de calidad. La diferencia en estos casos no está marcada por la ley ni por un colegio profesional. Corresponde al cliente decidir por qué tipo de trabajo se decanta: el «profesional» (generalmente de más calidad y de mayor precio) o el «no profesional» (generalmente, aunque no siempre, de menor calidad y de menor precio).

Perjudica en el sentido de que puede reducir la calidad de los trabajos (resultados) y de las condiciones laborales de los profesionales. Puede ayudar en el sentido de aumentar la competencia y diferenciar entre buenos profesionales y malos profesionales (independientemente de lo que se hayan esforzado por llegar a ejercer). A parte de que permite entrar en el mercado laboral a nuevos profesionales.

Pienso que aquí juega un papel muy importante la vocación. Uno puede llegar a ser un buen profesional por varios caminos: tiempo y dinero invertidos en mejorar formación y habilidad, o simplemente una predisposición natural que apenas exija tiempo o dinero. A quienes les cuesta sudor y lágrimas adquirir profesionalidad les cuesta mucho también asumir que a otros no… y esto no es una cuestión de intrusismo, sino de haber elegido bien dónde se mete uno. Capacidad no es lo mismo que exclusividad… También afectan otras cualidades distintas que se asientan en el dicho «no solo debes ser bueno sino parecerlo»: A parte de lo que sepas hacer, tienes que moverte, saber venderte…

Las nuevas tecnologías están revolucionando los paradigmas profesionales establecidos. Buenos y malos profesionales tienen a su alcanza nuevas herramientas para conseguir llevarse el gato al agua: hacerse visibles y accesibles a los clientes… Y especialmente están teniendo más éxito los profesionales «Low Cost». Hay muchas personas que no se gastarían dinero en tal o cual producto-servicio: tal y como se vendían hasta ahora no los adquirirían jamás. A un precio más bajo, aunque sea a costa de peor calidad sí se animan a comprar. Lo malo es que junto con estas personas hay antiguos usuarios de los servicios tradicionales que se pasan al low cost… y aquí es donde los grandes profesionales pierden a costa de pequeños profesionales.

Pero esto no siempre está vinculado al intrusismo, sino a diferencias en la calidad, profesionalidad, adaptación al dinamismo del mercado, marketing, estudios, habilidad personal, esfuerzo…

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6 Comentarios en Intrusismo en el mundo de los autónomos

  1. Atención, se está «cociendo» una reforma legal para reducir significativamente el nº de profesiones que exigen para su desempeño la pertenencia a un determinado Colegio Profesional, todo ello en aras de una mayor competitividad y de la eliminación de determinados «privilegios».

  2. XaviART dijo:

    Sin hablar del Social Media / Community Management donde hay mas estafas y intrusismo que gente capaz.

  3. Vicente dijo:

    Los colegios profesionales y los gremios, que son quienes desarrollaron el concepto del «intrusismo laboral», se crearon con el objeto de proteger a un colectivo profesional (antes de la era de las mutuas y la Seguridad Social), pero a la vez eran muy exigentes con el servicio o producto ofertado, convirtiéndose en una garantía de calidad para los usuarios que precisaban dicho producto y no tenían el criterio o la experiencia suficiente para valorar el trabajo realizado.

    Por supuesto hay casos y casos: profesionales amparados por un colegio o gremio haciendo chapuzas, y otros que van por libre y realizan trabajos impecables y a precio justo. Gremios hiper-proteccionistas, auténticos lobbies que establecen tarifas y precios abusivos. También otros que exigen mucho a sus agremiados y no permiten que un profesional no cualificado desprestigie al conjunto de la profesión. Nada es blanco o negro.

    En este nuevo mercado más abierto, cada uno tendrá que ser su propio gremio, y el cliente final que precise un servicio tendrá que acudir a otras fuentes para valorar la calidad del trabajo.

    Serán las redes sociales? Los blogs? Las recomendaciones personales? Puede, aunque, como en el caso de los gremios, tendrán sus propias presiones por parte de sus anunciantes, serán manipulables por grupos de presión e incluso software que genera miles de falsos perfiles, etc.

    Lo que es difícil que cambie, es que uno obtiene lo que paga, que nadie da duros a cuatro pesetas y que el trabajo bien hecho merece un salario justo.

  4. Rafael Ruiz dijo:

    Estoy muy de acuerdo con Vicente, suscribo cada palabra que dice.

    Hay una cosa en el post que me da la sensación de dejar todo demasiado abierto.. Ponéis «No obstante, en tanto no hay leyes que concreten qué requisitos han de cumplir los profesionales que accedan a él…»

    El que no haya leyes que pongan en orden esto, el que los colegios profesionales, asociaciones y colectivos no hagan un trabajo activo sobre esto, no quiere decir que esté bien y que no luchemos contra ello.

    Desde que el ordenador llego al mundo de la autoedición, el diseño paso a ser algo que hacía todo el mundo, cuando surgieron los blogs todo el mundo era periodista, cuando han salido las redes sociales todos son community manager, cuando la consultoría se ha puesto de moda, todos son consultores y lo mismo del coacher y de tantas profesiones modernas y poco reguladas.

    ¿Qué hacer contra esto?, pues yo pienso que es muy difícil que esto cambie, pero cada uno con pequeños actos de denuncia o de queja quizás poco a poco vayamos poniendo nuestra semillita para este cambio.

    Mi queja en vuestro muro de facebook sobre el post de awardesing era clara, no demos cobertura desde colectivos tan grandes como este a acciones dudosas como la que se anuncian, además de ser un servicio que no prima un buen servicio, ya que un logo no es sólo algo bonito, explota al diseñador que se presenta, claro que ni se asegura que tu trabajo te lo haga un diseñador.

    Como decís hay que apechugar con este tipo de historias, contrar con ellas en tu estrategia y asumirlas pero en tanto en cuando que todos no pongamos nuestro granito de arena para evitarlas, seguirán pasando.

    Pero bueno, com

    • Respuesta a Rafael Ruiz:

      Hola Rafael, no sé si tu mensaje se ha quedado cortado o si se te ha pasado borrar las últimas palabras antes de enviar. Nos ha aparecido tal cual está publicado tu mensaje (no hay censura… jejeje).

      Muchas gracias por tu aportación (aquí y en facebook). Seguro que ayuda a muchos autónomos a plantearse de qué manera están aportando en su ámbito laboral para ganar en calidad.

  5. Rafael Ruiz dijo:

    Hola Francisco!

    Pues si que quedaba un poquito más de mensaje pero ya no recuerdo el que, escribirlo lo escribí completo pero no se que habrá pasado.

    🙂

    Intentaré colaborar más activamente.