Hace años que lo vengo diciendo, el mundo está cambiando muy deprisa, más que nunca en la historia, tanto que se hace necesario actualizar cada vez con más frecuencia este artículo sobre negocios de futuro.
En los últimos seis años hay que destacar cómo se ha acelerado la transformación digital de la sociedad, las empresas y los autónomos, primero tras el impacto de la pandemia y después con la irrupción definitiva de la Inteligencia Artificial. En 2026 ya no hablamos de probar la IA, sino de integrarla de forma estructural en los negocios. Nada será igual que antes.
Entre las tendencias destacadas que vamos a ver en este artículo hay que destacar:
- La inteligencia artificial (IA) generativa, que deja de ser experimental y se consolida como una tecnología clave en 2026
- Machine learning, automatización y robotización, con aplicaciones cada vez más accesibles para pymes y autónomos
- El smartphone es el Rey: la web es mobile first y todo se va a acelerar con la mejora de las redes y el inicio del despliegue del 6G
- Data science: el poder está en los datos y, sobre todo, en la capacidad de analizarlos y convertirlos en decisiones
- El marketing automation y las experiencias de usuario cada vez más personalizadas y predictivas
- El contenido en vídeo sigue siendo el formato de referencia gracias a TikTok y YouTube, y en menor medida Instagram
- Bitcoin y la tecnología blockchain se mantienen y evolucionan hacia usos más prácticos, a pesar del relativo fracaso de los NFTs. Poco a poco se avanza hacia una web más descentralizada
- La realidad virtual, la realidad aumentada y la realidad mixta, con aplicaciones aún incipientes pero en crecimiento
- La economía colaborativa, que evoluciona hacia modelos más profesionales y regulados
Cada una de estas tendencias experimenta año tras año nuevos avances que generan retos y oportunidades. Algunas están más desarrolladas, otras en un estado más inicial, pero todas se encuentran en un proceso constante de innovación y evolución.
Las 4 fuerzas transformadoras
El gran cambio al que asistimos es producto de la acción conjunta de cuatro grandes fuerzas transformadoras, que son las que vamos a ver en los siguientes apartados:
- Negocios con futuro, cómo adaptarte
- Optimizar la experiencia del usuario en un mercado digital
- Internet, Tecnología, IA y Transformación Digital
- ¿Globalización o desglobalización de la economía?
- Cambios socioculturales
1. Negocios con futuro, cómo adaptarte
Antes de entrar en el análisis de estas cuatro grandes fuerzas transformadoras, debes tener claro que tus posibilidades de éxito como emprendedor serán mucho mayores si al montar y/o dirigir tu negocio combinas los siguientes tres elementos:
- Incorporación a tu actividad de nuevos usos de la tecnología internet y la inteligencia artificial, tratando de aportar nuevas maneras de dar respuesta a las necesidades de tus clientes desde la transformación digital de tu negocio o mejorando procesos con IA. O, como mínimo, no quedándote atrás respecto a tu competencia, ya que en 2026 la IA empieza a marcar claras diferencias de productividad.
- Adaptación a los cambios socioculturales y demográficos actuales y futuros, de manera que tu empresa responda de la mejor forma posible a las nuevas necesidades provocadas por estos cambios.
- Posibles acuerdos con proveedores, colaboradores o clientes de otros países, de manera que tengas un negocio más global, resiliente y competitivo.
La década de los años 20 ha acentuado la necesidad de reinventarse profesionalmente y digitalizarse, impulsando nuevas profesiones con futuro que van a experimentar un importante crecimiento en los próximos años.
Todas estas tendencias se plasman en numerosas oportunidades de negocio. En este otro artículo puedes profundizar en 50 ideas de negocio en 2026 para autónomos.
2. Optimizar la experiencia del usuario en un mercado digital
Las tendencias pasadas, presentes y futuras han de entenderse en un contexto de mercado completamente digitalizado, en el que se intensifican los esfuerzos en innovación en la experiencia del usuario, cada vez más apoyada en la tecnología y los datos.
La tecnología actual permite procesos de atención altamente personalizados y muy automatizados. El reto sigue siendo que cada persona reciba la mejor atención y experiencia posible al mismo tiempo que se reducen los costes operativos, algo especialmente relevante para autónomos y pymes.
Así, están a la orden del día las innovaciones sustentadas en tendencias como la inteligencia artificial, la mensajería en directo con chatbots y asistentes virtuales, el análisis de datos y la automatización de las comunicaciones, muchas veces con el apoyo de call centers y centros de atención al cliente para aquellos casos que siguen requiriendo atención humana individual.
Vamos a ver cómo los negocios online adaptan cada vez más su experiencia a cada usuario, personalizando buena parte de sus contenidos, ofertas y rutas de navegación en función de los históricos de navegación e interacción que se van acumulando, e incluso incorporando acciones predictivas y a medida sustentadas por IA.
3. Internet, Tecnología, IA y Transformación Digital
El desarrollo tecnológico, internet y el acceso masivo a smartphones de última generación han cambiado en los últimos años la forma de realizar casi todas las actividades profesionales y de la vida personal, afectando directamente a los patrones de consumo y gasto de empresas y personas por todo el planeta.
Además, han aportado una enorme mejora en los procesos de gestión de la información y han creado excelentes oportunidades de negocios con futuro, rentables y en auge.
Pero después de más de 30 años de internet, los avances de la inteligencia artificial, la evolución hacia una web más conversacional y, en menor medida, la realidad extendida, auguran un profundo cambio en el internet que hemos conocido hasta ahora.
Debido al enorme ritmo de cambio de la tecnología, conviene detenerse a analizarla con más detalle, para lo que la hemos dividido en cuatro grandes áreas: internet, inteligencia artificial y datos, dispositivos y conectividad, y otras tecnologías.
INTERNET
En la historia de la humanidad, internet ha supuesto en apenas unos años un salto cultural sin precedentes en la generación y acceso a información de todo tipo gracias a su digitalización en múltiples formatos: imagen y fotografía, audio y música, vídeo y documentos.
Un salto de un calibre incluso mayor que el que aportó la invención de la imprenta, que ha generado nuevas formas de relación personal y laboral y está provocando uno de los mayores cambios culturales y de estilo de vida de la historia.
Y, aun así, solo hemos visto el principio. Internet existe desde hace poco más de treinta años, su uso generalizado desde hace unos veinticinco, las redes sociales apenas desde hace quince y los smartphones como dispositivo dominante desde hace algo más de una década. La pregunta es, por tanto: ¿cómo será internet dentro de 10 o 20 años?
En este contexto, la irrupción de la IA generativa ha supuesto un nuevo salto tecnológico que hace que en 2026 todo el mundo, pymes y autónomos incluidos, esté ya integrando esta tecnología en sus negocios, más allá de la fase de pruebas inicial.
Las tendencias que en 2026 y en los próximos años marcarán la evolución de internet y la aparición de nuevos negocios con futuro siguen siendo, en esencia, las mismas que vienen protagonizando los últimos ejercicios: inteligencia artificial, data science, automatización, blockchain y nuevos interfaces de interacción.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL
- Todo el software líder incorpora IA. Tanto Microsoft con Copilot como Google Workspace con Gemini han marcado el camino, y el resto de soluciones líderes de cada sector han integrado funcionalidades avanzadas de IA multimodal, elevando el listón y dejando fuera de juego a muchas aplicaciones pequeñas que no logran adaptarse.
- El impacto de la inteligencia artificial generativa es ya evidente en la manera de trabajar de numerosas profesiones, desde la creación de contenidos para marketing online (redes sociales, vídeo, blogs, emailings o publicidad digital) hasta el trabajo de diseñadores gráficos, programadores, técnicos SEO o asistentes virtuales. Esto está provocando una evolución profunda de muchas profesiones, más que su desaparición. Y es que se puede hablar de tendencias 2026 de marketing e IA.
- Cambio en la manera de buscar información en la red: La forma de buscar información en internet está cambiando. La integración de la IA en los buscadores, el uso de asistentes conversacionales y las nuevas costumbres de búsqueda de las generaciones más jóvenes, especialmente la Gen Z, están impactando directamente en el SEO y el SEM tradicionales. Cada vez se realizan más búsquedas en TikTok, YouTube y asistentes de IA, y se generan menos clics en resultados puramente informativos.
- Bots y agentes a medida: Gracias a la IA, cada vez es más sencillo crear bots y asistentes personalizados, tanto para uso interno como para reforzar la atención al cliente en webs y aplicaciones. En 2026 empieza a hablarse ya de agentes de IA especializados, capaces de ejecutar tareas completas de forma autónoma.
Las mejoras en inteligencia artificial, impulsadas por el Big Data y los avances en computación, están encontrando aplicaciones en medicina, educación, transporte, biotecnología y prácticamente cualquier sector. Las empresas intensifican el uso de asistentes virtuales combinando IA y conocimiento profundo del usuario.
DATA TECHNOLOGY
- Edge computing: En el contexto del internet de las cosas, el edge computing permite analizar en tiempo real los datos producidos por los dispositivos, procesándolos más cerca de donde se generan. Esto resulta clave para aplicaciones que requieren inmediatez.
- Data Science y Deep Profile: El análisis avanzado de datos permite conocer mejor las preferencias y comportamientos de los consumidores antes incluso de interactuar con ellos. Las grandes marcas lo llevan años haciendo y, cada vez más, también autónomos y pequeños negocios, gracias a herramientas accesibles de analítica y marketing automation.
- Analítica avanzada, generalizada e invisible. Con el crecimiento de la IA y del internet de las cosas aumenta exponencialmente la generación de datos. Como resultado, las tecnologías analíticas se integran de forma casi invisible en las aplicaciones, automatizando la toma de decisiones mediante técnicas de machine learning.
- Filtrado de contenidos: Vivimos en un entorno de sobresaturación informativa. El filtrado de contenidos se automatiza cada vez más, dando más peso al contexto que al volumen. Generar contenido de calidad sigue siendo fundamental, pero ya no es suficiente por sí solo.
ROBOTIZACIÓN
- Robots de la cuarta revolución industrial: aún es pronto para hablar con propiedad de una cuarta revolución industrial, pero muchas de las soluciones tecnológicas que se vienen implantando están claramente encaminadas a la automatización de la economía. Una automatización que en 2026 está cada vez más asentada y presente en sectores muy diversos. La robótica cognitiva, junto con los avances en inteligencia artificial y sensores, está contribuyendo a la creación de máquinas y robots cada vez más eficientes, precisos y adaptables.
- Robots domésticos y en negocios: cada vez está más cerca el momento en el que tengamos robots y asistentes inteligentes en nuestras casas y negocios. En algunos restaurantes ya se pueden ver robots que realizan parte de las funciones de los camareros, repartiendo platos, transportando pedidos o apoyando en tareas repetitivas. Al mismo tiempo, distintos fabricantes y grandes compañías tecnológicas compiten por desarrollar robots domésticos de consumo, aunque su llegada al gran público será progresiva.
- Robots que no se ven pero te escuchan y dialogan: la visionaria película Her está hoy más de actualidad que nunca. Los chatbots y las consultas de voz con inteligencia artificial están dando un salto exponencial. Estos sistemas ayudan a mejorar la atención al cliente, pero también se utilizan para crear embudos de marketing y automatizar procesos comerciales. La tendencia se dirige hacia asistentes conversacionales mucho más avanzados, capaces de entender el contexto, aprender del usuario y mantener diálogos cada vez más naturales, como los que integran ya Chat GPT, Gemini o Luzía, tanto en webs y aplicaciones como en dispositivos conectados.
DISPOSITIVOS:
- Integración multidispositivo: cada ciudadano y cada familia tiene hoy a su alcance un amplio conjunto de dispositivos desde los que navega y accede a internet y a sus páginas y aplicaciones preferidas. El móvil es el rey, ya que nos acompaña en todo momento, mientras que el ordenador pierde peso como principal vía de acceso, incluso en muchos entornos de trabajo. En los hogares se mantienen las Smart TV y las videoconsolas y, en menor medida, las tablets.
El enfoque Mobile First, es decir, el diseño de aplicaciones y webs pensando primero en el smartphone y después en el ordenador, es desde hace años una prioridad, especialmente en sectores B2C, y en 2026 sigue consolidándose como una tendencia claramente dominante. - Internet de las cosas y "wearables": internet y la conectividad trascienden del ordenador y de los dispositivos móviles tradicionales y se incorporan a otros objetos de la vida cotidiana capaces de interconectarse entre sí o incluso de integrarse en alguna parte de nuestro cuerpo, interactuando de forma continua con el usuario y con otros dispositivos para realizar funciones concretas.
Ejemplo de ello son las aplicaciones para la salud y el deporte que incorporan los relojes inteligentes o smartwatches, las zapatillas deportivas con GPS integrado o las pulseras que monitorizan distintos parámetros de nuestro estado de salud. Los productos se transforman en servicios al incorporar nuevas funcionalidades. Además, asistentes como Alexa, Siri o Google Home amplían notablemente su potencial al integrar inteligencia artificial avanzada y capacidades conversacionales cada vez más naturales. - Integración de medios y soportes: se mantiene la comercialización de televisores que integran internet y servicios de televisión conectada, por lo que la “televisión a la carta” y el “videoclub online” son ya realidades plenamente consolidadas. No obstante, el potencial es mucho mayor, con usos como la lectura de contenidos digitales, la formación online o el consumo simultáneo de contenidos por varios usuarios. Sigue pendiente el salto definitivo que suponga una integración más natural entre el smartphone y la televisión como pantalla principal del hogar, algo a lo que apuntan tanto los nuevos sistemas operativos como los dispositivos inteligentes y la domótica doméstica.
CLOUD Y SOCIAL:
- Internet social: asistimos al reinado del “Social Media” o internet de las Redes Sociales, el de los influencers y streamers, en el que, gracias a los nuevos hábitos de comunicación, especialmente extendidos entre los millennials y la generación Z, el posicionamiento y la visibilidad se obtienen a través de la generación de contenido audiovisual de calidad y la creación de comunidad.
Entre las tendencias de social media en 2026 se consolidan el vídeo corto, el peso creciente de TikTok, el podcasting, el contenido efímero o fast content (stories) y las nuevas formas de televisión social. Se estima que más del 80% del contenido que se consume en la red es ya vídeo, una tendencia que continúa al alza. - La nube, el cloud y el Saas: es ya una realidad la casi definitiva migración de la mayoría de los programas del ordenador a la nube, impulsada además por la integración entre dispositivos y entre distintas aplicaciones que se comunican entre sí.
Esta tendencia sigue ofreciendo numerosas oportunidades a autónomos y pymes, al poner a su disposición potentes soluciones a bajo coste, desde software de facturación y gestión en la nube hasta herramientas de marketing online, diseño, productividad e inteligencia artificial. - Social Commerce: se consolida como la evolución natural del comercio electrónico, incorporando el elemento social. Las recomendaciones de influencers, amigos y familiares siguen siendo un refuerzo clave para la decisión de compra. Entre las estrategias de marketing para e-commerce destaca el instant commerce, en el que el cliente exige que su experiencia de compra sea rápida, sencilla y prácticamente inmediata.
- Economía colaborativa: las plataformas de comunidades online y el concepto de internet social vienen dando lugar desde hace años a negocios basados en el conocimiento y los servicios compartidos, con ejemplos ya consolidados en sectores como el alojamiento, el transporte o la financiación alternativa. También se extienden las comunidades formativas online y se observa cómo la tecnología blockchain refuerza algunos proyectos de economía colaborativa, aportando confianza y trazabilidad a activos y documentos digitales.
- Geolocalización: las plataformas de comunidades online y el concepto de internet social vienen dando lugar desde hace años a negocios basados en el conocimiento y los servicios compartidos, con ejemplos ya consolidados en sectores como el alojamiento, el transporte o la financiación alternativa. También se extienden las comunidades formativas online y se observa cómo la tecnología blockchain refuerza algunos proyectos de economía colaborativa, aportando confianza y trazabilidad a activos y documentos digitales.
- Traductores automáticos: cada vez son más las grandes plataformas online que incorporan sistemas de traducción automática. La tecnología está ahí como demuestran Chat GPT o Google Translator y sus aplicaciones son múltiples.
SEGURIDAD:
- El coste de la privacidad online: cuando prácticamente cada acción online está siendo registrada, analizada y procesada, y la inteligencia artificial se integra de forma masiva en servicios y plataformas, la privacidad adquiere un nuevo valor. El sentimiento de sobreexposición de los usuarios, unido a un mayor conocimiento del funcionamiento de internet y de determinadas prácticas publicitarias, está haciendo girar la brújula hacia una mayor preocupación por la protección de los datos personales.
El fin progresivo de las cookies tradicionales supone un reto importante para empresas y anunciantes y, aunque lleva tiempo anunciándose, en 2026 todavía se están definiendo los modelos definitivos que las sustituirán. - Tecnologías de Ciberseguridad. en un entorno tecnológico en el que tanto los datos personales como los datos empresariales y los de las administraciones públicas se almacenan y gestionan de forma digital, la ciberseguridad se convierte en una necesidad básica. El crecimiento acelerado de la digitalización en los últimos años y la incorporación de la inteligencia artificial han incrementado el número y la sofisticación de los ataques, poniendo sobre la mesa la necesidad de reforzar todavía más las medidas de seguridad en todo tipo de organizaciones.
- Pagos seguros con blockchain: para reforzar la seguridad en los pagos digitales adquieren especial relevancia tecnologías como el blockchain y los smart contracts o contratos inteligentes, que funcionan como una contabilidad pública compartida sobre la que se apoyan las redes de pago con criptomonedas. Mediante estas cadenas de bloques es posible verificar saldos, validar transacciones y reducir intermediarios.
Junto a ello, empiezan a ganar visibilidad modelos como CARTA (Continuous Adaptive Risk and Trust Assessment), orientados a facilitar la toma de decisiones en tiempo real ante cambios en los niveles de riesgo. Estos enfoques combinan automatización, análisis continuo y técnicas de detección avanzada, como los honeypots, para anticipar y neutralizar posibles ataques.
TELECOMUNICACIONES
La gran evolución que ha experimentado en los últimos años la tecnología de la telefonía móvil y de la geolocalización supone un nuevo campo de oportunidades para el desarrollo de negocios innovadores. Las principales tendencias relacionadas con la evolución de los smartphones, las tabletas y otros dispositivos son las siguientes:
TECNOLOGÍA MOVIL:
- 6G y evolución de las redes móviles: el despliegue inicial de la sexta generación de tecnología móvil ha comenzado de forma progresiva, mientras que la séptima generación todavía se sitúa en un horizonte más lejano. La implantación paulatina del 6G permitirá niveles de conectividad, velocidad y latencia nunca vistos hasta ahora, impulsando el desarrollo del internet de las cosas, los servicios en tiempo real y los vehículos autónomos, aunque su impacto será gradual.
SMARTPHONES REINANDO:
- El smartphone es el Rey: sin duda es el dispositivo estrella desde hace años. Tiene la ventaja inigualable de que lo llevamos siempre encima y nos permite estar en permanente contacto, además de concentrar cada vez más funciones (y reconozcámoslo, crea adicción, no te pierdas el documental "El Dilema Social"). Hace tiempo que ha desplazado a tablets, portátiles y PCs como principal soporte para realizar actividades online, reforzado por la geolocalización y la personalización que hace el propio usuario. La mayoría de páginas web reciben desde hace años más tráfico desde móviles que desde ordenadores. Y no solo se navega, sino que cada vez se compra más desde el smartphone, impulsado por las redes sociales y las plataformas de vídeo.
- Pagos desde el móvil: el sector bancario tradicional, el fintech y el tecnológico han competido intensamente en los últimos años por liderar la transición hacia los pagos digitales. Y lo han conseguido. Los TPV incorporan lectores y sistemas integrados que facilitan el pago sin contacto, y cada vez más personas utilizan el móvil como principal medio de pago. Expresiones como “hazme un Bizum” forman ya parte del lenguaje cotidiano.
- Social Commerce mobile: los smartphones son una herramienta clave para el social commerce, al permitir integrar recomendaciones de terceros, ofertas y cupones en función de la localización exacta del usuario gracias a los sistemas GPS. Estas funcionalidades suponen una ayuda especialmente relevante para pequeños comercios y autónomos.
MOBILE VS. WEB:
- Mcommerce: los esfuerzos en el ámbito del comercio móvil continúan orientados hacia la compra multicanal, la mejora de la experiencia de usuario, la publicidad basada en geolocalización y el análisis de datos para lograr una mayor segmentación y personalización de la oferta.
- Apps vs. web: seguirán desarrollándose aplicaciones para smartphones y tablets que permiten acceder a internet de forma más cómoda y directa, facilitando el consumo de todo tipo de contenidos, ya sean textos, audios o vídeos. Las aplicaciones vinculadas a dispositivos wearables continúan ganando peso dentro del ecosistema digital.
NUEVOS DISPOSITIVOS y REALIDAD AUMENTADA:
- Realidad aumentada + IA: Apps vs. web: seguirán desarrollándose aplicaciones para smartphones y tablets que permiten acceder a internet de forma más cómoda y directa, facilitando el consumo de todo tipo de contenidos, ya sean textos, audios o vídeos. Las aplicaciones vinculadas a dispositivos wearables continúan ganando peso dentro del ecosistema digital.
- Realidad Virtual y Metaverso: la realidad virtual lleva tiempo entre nosotros, aunque su adopción masiva ha sido más lenta de lo esperado. Incluso a pesar de la apuesta de Meta y Mack Zuckenberg con el metaverso, persisten dudas sobre su ritmo de crecimiento, principalmente por el coste de los dispositivos y la experiencia de uso. Aun así, la combinación con tecnologías de inteligencia artificial está ampliando progresivamente el número de aplicaciones profesionales y formativas.
- Realidad mixta: comienza a ganar visibilidad la realidad mixta, que combina elementos de la realidad virtual y la realidad aumentada para crear entornos híbridos. Existe expectación por ver hasta qué punto los nuevos dispositivos de computación espacial impulsan este tipo de experiencias en ámbitos profesionales y domésticos.
- Interfaz natural de usuario: como evolución de las pantallas interactivas, se desarrollan interfaces que permiten interactuar con los sistemas mediante la voz, el tacto o los gestos, sin necesidad de mandos físicos. Estas interfaces apuntan a una relación más natural entre personas y tecnología.
- La integración con dispositivos del hogar (Domótica doméstica): la domótica doméstica ofrece desde hace años soluciones para el control de accesos, la climatización, la iluminación o los electrodomésticos desde el móvil. Las soluciones técnicas ya existen, y el principal reto sigue siendo su accesibilidad y coste, para llegar a un mercado mucho más amplio.
VIDEOJUEGOS
Apoyándose en el crecimiento de internet, las videoconsolas y los dispositivos móviles, la industria de los videojuegos ha experimentado un crecimiento imparable en la última década.
Esta evolución continuará en los próximos años, abriendo nuevas oportunidades de negocio tanto en el desarrollo como en la distribución de videojuegos, así como en actividades relacionadas como las competiciones de esports o el streaming especializado en plataformas de vídeo.
El lanzamiento de grandes títulos para videoconsola rivaliza desde hace tiempo con las películas más taquilleras, y los juegos para dispositivos móviles alcanzan cifras de descargas y facturación muy elevadas. Su penetración entre los menores de 30 años es especialmente alta.
La complejidad de algunos videojuegos ha despertado incluso el interés del mundo del arte y de la educación, que empiezan a explorar su potencial en estos ámbitos.
OTRAS TECNOLOGÍAS
Además de internet, otras tecnologías están avanzando de forma significativa y propiciarán nuevos negocios en auge en los próximos años:
- Drones: tras el fuerte crecimiento inicial, los drones se consolidan en aplicaciones de vigilancia, seguridad, logística y producción audiovisual, además de su uso militar.
- Beacons y marketing de proximidad: los sistemas basados en detección de presencia permiten analizar el comportamiento del consumidor en el punto de venta y mejorar la experiencia en tiendas físicas.
- La biotecnología: con aplicaciones en alimentación, industria farmacéutica y prevención sanitaria, incluyendo desarrollos en biología sintética y nuevas fuentes de alimentación.
- Nuevos materiales más eficientes e inteligentes, aplicados a sectores como el textil o la construcción, con un fuerte componente de economía circular.
- Energías limpias: nuevos sistemas de producción y distribución energética, con el hidrógeno como uno de los grandes retos a medio plazo.
- Los vehículos eléctricos están viviendo un gran boom. Por supuesto en el mercado del automóvil, en el que Tesla lleva la voz cantante, pero también en otros sectores como las bicicletas eléctricas, los patinetes y otros vehículos.
- Coches autónomos. Los vehículos sin conductor marcarán una nueva era en el sector del transporte, tanto en el ámbito particular, como en el del transporte empresarial.
- Impresión en 3D a bajo coste. Los analistas prevén una disminución del coste de la impresión 3D en los próximos años, lo que llevará a un rápido crecimiento del mercado de los dispositivos de bajo coste. Al mismo tiempo, el uso industrial continuará su expansión especialmente en aplicaciones biomédicas, industriales y de consumo. Pero sobre todo la impresión 3D permite que los clientes puedan pasar a actuar como productores, lo que puede alterar las reglas del juego en numerosos mercados.
- Medicina Personalizada y Gene Sequencing. Tras la finalización del Proyecto Genoma Humano y la secuenciación completa del ADN humano, algunas compañías han avanzado en el campo de la secuenciación genética personal y permiten obtener nuestro ADN secuenciado parcialmente y conocer mejor nuestra ascendencia y el riesgo de enfermedades. Se está aplicando ya en procesos de detección avanzada de determinadas enfermedades.
- “Brain Connectome” o el estudio de la relación entre la conectividad del cerebro y el comportamiento humano. Ahora estamos empezando a entender cómo las neuronas del cerebro se conectan y trabajan juntas para permitir el aprendizaje y la memoria.
5. ¿Globalización o desglobalización de la economía?
Después de muchos años de hegemonía de la globalización, los acontecimientos políticos, sanitarios y geopolíticos de los últimos años han contribuido a abrir la puerta a un cierto proteccionismo económico, especialmente en algunos sectores considerados estratégicos. A ello se suman las tensiones comerciales entre grandes potencias y los cambios en la política internacional que siguen generando incertidumbre.
No obstante, y a pesar de estos movimientos, la tendencia general hacia la globalización no se ha detenido, sino que se está transformando. La globalización continúa intensificándose no solo en los negocios de fabricación, sino cada vez más también en los servicios, el comercio digital y el trabajo remoto, y todo apunta a que seguirá evolucionando en esta dirección.
Por eso, a la hora de crear un negocio, aunque sea de ámbito local, conviene tener en cuenta los siguientes efectos de la globalización:
- Mercados globales: hay dos preguntas clave que conviene plantearse. ¿Puedo comprar más barato o mejor en otro país, o a proveedores internacionales instalados aquí? ¿Puedo vender mis productos o servicios en otros países? Piensa que, si es posible y tú no lo haces, probablemente otro acabará haciéndolo. Conviene valorar también si en tu sector existen tendencias proteccionistas o posibles problemas en la cadena de suministro global.
- Comercio electrónico: sigue siendo un aliado indispensable para autónomos y pymes, que disponen de una herramienta muy potente para vender en el mercado global y llegar a prácticamente cualquier rincón del mundo. Esto es posible tanto a través de tiendas online propias como, especialmente, mediante los grandes marketplaces internacionales.
- Externalización en fabricación y en servicios: cada vez más negocios se plantean si deben externalizar determinadas tareas en países con costes laborales más bajos o con mayor especialización. Son muchos los autónomos y pymes que fabrican en Asia a través de proveedores localizados en plataformas internacionales, o que contratan programadores, diseñadores o especialistas en marketing en Latinoamérica y otros mercados mediante plataformas de profesionales freelance.
- Deslocalización: consiste en trasladar parte o la totalidad del negocio a otro país para reducir costes y mantener la competitividad. Muchas empresas que podían hacerlo ya lo hicieron hace años. Es un fenómeno controvertido y socialmente sensible, y en los últimos tiempos el encarecimiento del transporte y la necesidad de cadenas de suministro más seguras están provocando incluso procesos inversos de relocalización en algunos sectores.
- Países competidores: conviene no perder de vista la evolución de las economías emergentes, tradicionalmente agrupadas bajo el acrónimo BRIC, así como otros países con gran capacidad financiera y ambición geopolítica. Si vas a crear un negocio, es importante preguntarse cómo pueden afectar estas economías a tu actividad. Tampoco se puede ignorar el peso creciente de comunidades emprendedoras muy activas en Europa, incluida España, que compiten en precio, esfuerzo y capacidad de adaptación. ¿Dónde estarán dentro de 20 años? ¿Cómo nos afectará su evolución?
- El inglés: continúa siendo el idioma de referencia en el mundo global. Si realmente quieres que tu negocio tenga una proyección internacional, dominar el inglés sigue siendo una condición casi imprescindible.
6. Cambios socioculturales
Por último, vamos a mencionar las tendencias socioculturales y demográficas, en muchos casos contrapuestas entre sí, que están transformando la manera de vivir de la sociedad del siglo XXI y que están dando lugar a nuevas necesidades y, por tanto, a nuevas oportunidades de negocio con futuro de muy diversa índole. A estas tendencias, además, la crisis económica, la pandemia y los cambios tecnológicos de los últimos años les han aportado nuevos matices.
Salud y apariencia
- Interés creciente por una vida larga y sana, lo que conduce a una mayor preocupación por la salud, el cuidado del cuerpo y la práctica del deporte y el fitness.
- Cultura de la juventud y de la imagen, en la que la estética y el bienestar físico siguen ganando peso.
- Mayor atención al cuidado de la salud mental en una sociedad acelerada, digitalizada y sometida a altos niveles de estrés.
Sostenibilidad
- Creciente conciencia medioambiental y ecológica como respuesta al cambio climático.
- Mayor conciencia social por parte de consumidores y empresas.
- Importancia cada vez mayor de la responsabilidad social empresarial y mejor valoración de los negocios cercanos y de proximidad.
- Consolidación de la economía circular, con una mayor cultura del reciclaje, la reutilización y el intercambio.
Valores y cultura
- Cambios en la espiritualidad y aparición de nuevas creencias y formas de entender la vida.
- Aumento del individualismo, combinado con la búsqueda de pertenencia a comunidades afines.
- Búsqueda de la realización personal y del equilibrio entre vida personal y profesional.
- Mayor valoración del tiempo libre y del ocio como parte esencial del bienestar.
- Incremento del papel del juego y el entretenimiento en la vida adulta.
- Aumento progresivo del nivel cultural medio y del acceso a la formación continua.
Hábitos de vida y familiares
- Nueva posición de la mujer en la sociedad y en el mundo laboral, con una mayor demanda de conciliación e igualdad.
- Falta de tiempo, estrés y problemas de ansiedad, cada vez más visibles.
- Estilos de vida más sedentarios y más tiempo pasado en casa, en parte por el teletrabajo y el ocio digital.
- Cambios en la estructura familiar tradicional, con modelos más diversos.
- Mayor peso de la opinión y capacidad de decisión de los niños en el consumo familiar.
- Presencia constante de pantallas y dispositivos digitales en la vida familiar.
Hábitos de Consumo
- Consumidores cada vez más exigentes en un mercado con exceso de oferta, lo que impulsa la demanda de calidad en sectores como la alimentación, el turismo o los bienes de consumo.
- Consumo más contenido tras los fuertes incrementos de precios y la inflación de los últimos años.
- Consumo a la carta, con una mayor adaptación de productos y servicios a las necesidades concretas de cada cliente.
- Fortalecimiento de los grupos de consumidores como los millenials, la generación Z, los llamados miniconsumidores (influencia de los niños), los nativos digitales y los usuarios muy activos de smartphones.
Cambios Demográficos
- Envejecimiento de la población y caída de la tasa de natalidad, fenómenos que la inmigración había suavizado en parte, pero que siguen siendo una realidad.
- Aumento de los movimientos migratorios, tanto de inmigración como, en determinados periodos, de emigración, especialmente entre los jóvenes.
Autor: Javier Santos Pascualena, socio fundador de Infoautónomos y mentor de emprendedores y pymes en Mentoring Negocios


