Un permiso no retribuido (también llamado “licencia sin sueldo”) es una ausencia temporal del trabajo autorizada por la empresa, durante la cual la persona trabajadora no cobra salario.
A diferencia de los permisos retribuidos (que sí están tasados en el Estatuto de los Trabajadores), en la mayoría de los casos no existe un derecho automático a disfrutarlo, ya que suele depender de lo que diga el convenio colectivo, el contrato o un acuerdo con la empresa.
Por ello, te queremos explicar los diferentes tipos que existen, cómo se piden y, sobre todo, cuándo puede la empresa denegarlos y los principales aspectos que conviene tener en cuenta.
Permisos no retribuidos: características y tipos
Principales características
| Sin salario | Durante el permiso no se percibe retribución. |
| Relación laboral vigente | No es una baja ni una extinción. Normalmente se mantiene el vínculo y se prevé la reincorporación. |
| Regulación "flexible" | Muchas veces no está regulado de forma directa en el Estatuto de los Trabajadores, por lo que su concesión y condiciones dependen del convenio, contrato o pacto. |
| Efectos sobre devengos | En la práctica puede afectar proporcionalmente a conceptos como vacaciones o pagas extra, salvo que el convenio mejore estas reglas. |
Tipos de permisos no retribuidos más habituales
| Por asuntos propios | Se pide para necesidades personales (trámites, viajes, gestiones), con o sin obligación de justificar el motivo según convenio. |
| Por necesidades familiares o personales específicas | Cuando no encaja en un permiso retribuido y se pacta una ausencia sin sueldo. |
| Reconocidos por convenio | Algunos convenios incluyen “días de libre disposición” o licencias sin sueldo con límites de duración, preaviso y condiciones. |
| Permisos legales no retribuidos "especiales" | Existen figuras concretas en la normativa laboral que pueden ser no retribuidas (por ejemplo, determinados derechos vinculados a conciliación, según su regulación específica). Para estos supuestos, manda la norma aplicable y su procedimiento. |
¿Cómo funcionan los permisos no retribuidos?
¿Cuándo pedirlo?
Cuando la persona trabajadora necesita ausentarse y:
- No encaja en un permiso retribuido legal (fallecimiento, mudanza, deber inexcusable, etc.).
- No interesa una excedencia (que suele ser más larga y con reglas propias).
- El convenio/contrato contempla expresamente licencias sin sueldo.
¿Cuánto dura?
No hay una duración “universal”. En la práctica, depende de:
- Lo que fije el convenio colectivo (por ejemplo, X días al año).
- Lo pactado con la empresa (días, semanas, o incluso periodos más amplios si la organización lo permite).
- La causa (si se exige justificación y documentación, suele acotarse más).
¿Cómo se solicita un permiso no retribuido?
Para evitar malentendidos y proteger a ambas partes, lo recomendable es un proceso por escrito:
1. Revisar el convenio y el contrato
Antes de responder o pedir, conviene comprobar si hay un derecho reconocido y con qué límites.
2. Hacer la solicitud por escrito (email o documento interno)
- Indicar las fechas exactas de inicio y fin.
- Identificar el motivo (si el convenio lo exige o si ayuda a justificar).
- Realizar una propuesta de organización (entrega de tareas, sustitución, etc.).
- Incluir la fecha de solicitud y firma.
3. Respuesta de la empresa
- Aprobación (preferiblemente también por escrito).
- Denegación motivada (en caso de ser necesario).
- Alternativa: cambio de fechas, reducción de duración o fórmulas intermedias (teletrabajo puntual, cambio de turnos, vacaciones, etc.).
¿Se puede denegar un permiso no retribuido?
En general, sí se puede denegar, sobre todo cuando no existe un derecho reconocido en convenio/contrato y el permiso depende de un acuerdo.
La idea clave es que si no hay una norma que lo garantice, no es automático.
Ahora bien, si el permiso está reconocido en el convenio (o se configura como derecho en el contrato), la empresa no debería denegarlo arbitrariamente: tendrá que atenerse a las condiciones pactadas (preaviso, límites, acreditación, periodos excluidos, etc.).
Y un aviso importante para evitar problemas: solicitarlo no autoriza a ausentarse.
Si la empresa lo deniega, la persona trabajadora debe acudir al trabajo y, si no está conforme, impugnar por los cauces adecuados.
El Tribunal Supremo ha reiterado que no puede disfrutarse unilateralmente un permiso o licencia denegado.
Las claves sobre la denegación
Causas comunes de la denegación
- Impacto organizativo: ausencia en momentos críticos, imposibilidad de cobertura, picos de producción, cierre de mes, campañas, etc.
- Coincidencia con vacaciones u otras ausencias en el equipo.
- Falta de preaviso o incumplimiento de los requisitos del convenio.
- Duración excesiva frente a lo previsto o a lo “razonable” en la operativa.
- Falta de justificación/documentación, si el convenio o la política interna la exige.
Voluntariedad y acuerdo
- Cuando el permiso no está regulado como derecho, funciona como un pacto: la empresa puede aceptar, rechazar o negociar las condiciones (fechas, duración, fraccionamiento).
- Aplicar criterios coherentes (evitar agravios comparativos), documentar la decisión y proponer alternativas.
Excepciones a vigilar
- Si la solicitud enlaza con derechos de conciliación u otros derechos específicamente regulados, la empresa debe actuar con especial cuidado porque puede haber procedimientos y límites distintos según el caso concreto.
- Si el permiso está en convenio con requisitos claros y la persona trabajadora los cumple, una denegación injustificada puede ser discutible.
Como has podido comprobar, un permiso no retribuido no siempre es un derecho automático: muchas veces depende del convenio/contrato o de un acuerdo con la empresa.
Por eso, sí puede denegarse, especialmente por motivos organizativos o por incumplimiento de condiciones.
La clave es pedirlo por escrito, revisar el convenio y no ausentarse sin autorización.
Porque si se deniega y se discrepa, se debe reclamar por la vía correspondiente, pero sin dejar de acudir al trabajo.

