La guerra por el talento ya no se libra únicamente en el terreno salarial. Para muchos profesionales jóvenes, la flexibilidad, el teletrabajo y la autonomía pesan más que una nómina más elevada. Este cambio está obligando a autónomos y pymes a replantear sus modelos de trabajo si quieren seguir siendo competitivos.
Los estudios sobre empleo juvenil coinciden en una idea clara: el trabajo remoto o híbrido ya no se percibe como un beneficio adicional, sino como una condición básica. Una parte importante de los jóvenes prefiere un puesto flexible antes que uno mejor pagado pero totalmente presencial.
En este contexto, la pregunta es inevitable ¿debería un autónomo apostar por la Generación Z o por los Millennials?
Generación Z, talento digital que exige nuevas reglas
La Generación Z está entrando con fuerza en el mercado laboral y marcará las dinámicas de contratación en los próximos años. Son nativos digitales, se adaptan con rapidez a nuevas herramientas y se sienten cómodos en entornos cambiantes.
Los análisis sobre el futuro del empleo apuntan a que muchas de las profesiones que existirán en 2030 todavía no se han creado o cambiarán profundamente por la digitalización y la inteligencia artificial. En ese escenario, los perfiles más jóvenes parten con ventaja.
Ahora bien, este talento suele exigir:
- Teletrabajo o modelo híbrido real.
- Flexibilidad horaria.
- Trabajo por objetivos en lugar de presencialidad.
- Cultura empresarial basada en autonomía y propósito.
Para una pyme o un autónomo, esto supone un reto organizativo. Implantar teletrabajo implica revisar contratos, acuerdos individuales, prevención de riesgos y control horario, además de su impacto en la tesorería. En este punto, puedes apoyarte en la asesoría de Infoautónomos para aliviar la carga administrativa y planificar mejor cada contratación.
El principal riesgo al incorporar perfiles muy jóvenes es la rotación. Si no encuentran el entorno que buscan o posibilidades de crecimiento, no dudan en cambiar de empresa...
Millennials, experiencia y visión estratégica
Los Millennials, actualmente entre los 30 y los 45 años, ya han consolidado buena parte de su trayectoria profesional. Han vivido tanto modelos laborales tradicionales como procesos intensos de transformación digital.
Suelen valorar especialmente:
- Estabilidad laboral.
- Desarrollo profesional a medio y largo plazo.
- Buen clima de trabajo.
- Conciliación y beneficios sociales.
Muchos ocupan puestos intermedios o de responsabilidad, lo que puede resultar clave para negocios que necesitan ordenar procesos, liderar equipos o consolidar una fase de crecimiento.
En términos generales, aportan mayor estabilidad y compromiso a medio plazo, aunque sus expectativas salariales pueden ser superiores a las de perfiles más jóvenes.
Qué debe valorar un autónomo antes de contratar
La decisión no depende solo de la edad, sino del momento en el que se encuentre el negocio.
Si la empresa está en plena digitalización o necesita perfiles técnicos muy actualizados, la Generación Z puede aportar agilidad e innovación. Si la prioridad es estructurar el crecimiento, profesionalizar la gestión o coordinar equipos, un perfil Millennial puede encajar mejor.
Además, antes de firmar un contrato conviene analizar el coste laboral total, las posibles bonificaciones y el impacto fiscal de la contratación. Un cálculo impreciso puede afectar directamente a la rentabilidad. Por eso, muchos autónomos revisan su estrategia laboral con asesoramiento profesional para asegurarse de que cada incorporación sea sostenible en el tiempo.
La clave no es la edad, sino la estrategia
El mercado laboral está evolucionando. El salario ya no es el único factor decisivo y la flexibilidad se ha convertido en un elemento diferencial, especialmente para competir con grandes empresas.
En muchos casos, la mejor solución no es elegir entre Generación Z o Millennials, sino combinar perfiles. Los equipos intergeneracionales que mezclan experiencia, visión estratégica y dominio digital suelen ofrecer mejores resultados y mayor equilibrio interno.
La verdadera pregunta no es a quién contratar, sino qué necesita tu negocio ahora y si estás preparado para atraer y gestionar el talento adecuado para esa etapa.

