Exención fiscal y deducción fiscal: ¿qué significa cada término?

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Exención fiscal y deducción fiscal: ¿qué significa cada término?

Resumen > Analizamos la diferencia de concepto entre exención fiscal y deducción fiscal. Aprende cómo contribuyen estos mecanimos al ahorro en el pago de impuestos.
Exención Fiscal Y Deducción Fiscal

Por Marina

1 de abril de 2019

2 minutos de lectura

Última actualización

12 de noviembre de 2021

En plena campaña a la Declaración de la Renta conviene tener los conceptos claros. La terminología sobre la fiscalidad del autónomo y la pyme es vasta y su desconocimiento puede llevar a confusión. En las próximas líneas abordamos las diferencias entre dos conceptos de uso habitual y cuyo significado difiere mucho: exención fiscal y deducción fiscal.

Qué es una exención fiscal

¿A qué se refiere tu asesoría cuando habla de exención fiscal?

Partamos del hecho imponible, o lo que es lo mismo, la operación sujeta a tributación o al pago de impuestos. Esta operación puede estar sujeta pero exenta de tributación por norma. En este caso la ley exime al contribuyente del pago del impuesto aunque se produzca el hecho imponible y este esté sujeto al impuesto.

   
Por ejemplo, el artículo 20 de la ley 37/1992 de 28 de diciembre del Impuesto sobre el Valor Añadido, establece una serie de actividades económicas como exentas de la tributación del impuesto; también la prestación por maternidad y paternidad está exenta de tributar el IRPF conforme al artículo 7 de la Ley General del IRPF.

No debes confundir la exención fiscal de la no sujeción. 
Existe no sujeción cuando una operación no obliga a aplicar un impuesto. 

Qué es una deducción fiscal

   
Las deducciones fiscales reducen la base imponible sujetas al pago de impuestos disminuyendo así la cuota que hay que pagar a Hacienda. Estas reducciones también se establecen por ley y están supeditadas al cumplimiento de una serie de condiciones. Cuando hablamos de los gastos deducibles en el IRPF de autónomos estos requisitos son los siguientes:

  • Deben ser gastos vinculados a la actividad económica realizada por el autónomo, o como dice Hacienda, que estén “afectos” a la misma”.
  • Deben encontrarse convenientemente justificados mediante las correspondientes facturas. En ocasiones pueden valer recibos o factura simplificada siempre que aparezcan todos tus datos fiscales.
  • Deben estar registrados contablemente por el autónomo en sus correspondientes libros de gastos e inversiones.
Para clarificar más las diferencias de concepto entre la exención fiscal y la deducción fiscal cabe apuntar que mientras la primera supone no pagar por un hecho imponible, la segunda es una reducción de la cuota a pagar. Además, las deducciones fiscales pueden estar proyectadas para incentivar determinadas acciones por parte del contribuyente. Es el caso de la deducción en IRPF anual por inversión en Plan de Pensiones o las deducciones por donativos, afiliaciones a partidos o por adquisición de vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013.

Tanto las deducciones fiscales como las exenciones amortiguan el pago de impuestos por parte del autónomo. Por esto mismo conviene conocerla y estar al día de tus derechos tributarios. Si te preguntas cómo, ponte en contacto con una asesoría de confianza como la de Infoautónomos en la que gestionamos tus obligaciones y derechos fiscales. Te esperamos.