Cómo elaborar un plan de continuidad de negocio para afrontar imprevistos con éxito

Plan de continuidad de negocio

La emergencia sanitaria ha puesto a prueba la fortaleza de la mayoría de autónomos y empresas. Y lo ha hecho con la mayor dureza posible.

Nadie podía prever un escenario de pandemia mundial, sin embargo, hay herramientas que permiten manejar estos imprevistos.

Desde Infoautónomos hemos hablado largo y tendido sobre la importancia de contar con un plan de negocio que plasme los objetivos y estrategias a seguir por parte de los emprendedores. 

Pero en caso de crisis o desastre, es el plan de continuidad del negocio el que ofrece las claves para la supervivencia. En los momentos de incertidumbre es necesario maniobrar con la precisión de un cirujano. 

¿Qué es el plan de continuidad de negocio?

También conocido como plan de contingencia. Es un documento que establece los pasos a seguir cuando un desastre natural, una crisis sanitaria o cualquier otro evento imprevisto de grandes dimensiones afecta al funcionamiento de la empresa.

La continuidad del negocio debe regirse por este documento. Será el faro que guíe los pasos del emprendedor.

¿Cómo diseñarlo de forma efectiva?

Pasos para elaborar un plan de contingencia a prueba de pandemias

Detalla las partes críticas del negocio

¿Qué departamentos, personas y tareas son imprescindibles para la continuidad del plan operativo de la empresa?

Determina cuáles son los recursos necesarios para mantener la actividad dentro de los mínimos que impone la nueva situación de emergencia.

Reserva una partida económica para contingencias

Piensa en un nuevo escenario de pandemia mundial o de catástrofe natural. ¿Qué recursos necesitarías para equipar a tus empleados? ¿Tendrías que dedicar recursos adicionales para adaptar alguna parte del negocio?

En el escenario actual por el Coronavirus, esta partida serviría para comprar equipos de protección individual (mascarillas, guantes, batas…) y los medios necesarios para cumplir con la distancia de seguridad entre empleados y clientes.

Dimensiona esta partida económica en función de las necesidades de tu empresa. Sé realista y prudente.

Establece los pasos a seguir en caso de pandemia o desastre natural

El plan de continuidad del negocio debe detallar cómo funcionará el negocio cuando una pandemia, u otro evento imprevisto grave, azote de nuevo nuestra normalidad. 

Este documento corresponde con la fase de contención. Debe incluir las medidas necesarias para adaptarse a la emergencia con el menor daño posible para las cuentas del negocio.

¿Qué trabajadores estarán al frente y cómo harán su trabajo? ¿Cuáles serán las vías de comunicación con los clientes?

Realiza el plan teniendo en cuenta las partes críticas del negocio que has concretado anteriormente.

Camina hacia el teletrabajo

Si algo nos ha enseñado esta pandemia es la importancia de evolucionar hacia el teletrabajo (siempre que sea posible). 

El entorno empresarial debe promover la modernización

Un software de facturación avanzado o un programa que facilite la comunicación y el trabajo a distancia serán de gran utilidad para manejar futuros imprevistos sin alterar las vías principales del negocio.

Diseña la vuelta a la normalidad

Seguro que has oído hablar de la “nueva normalidad” que viviremos tras la pandemia del Coronavirus.

Tu negocio debe pasar del escenario de contención, centrado en la minimización de daños, a una fase de recuperación donde el objetivo será retomar la actividad lo más rápido posible.

Redacta paso a paso cómo será la vuelta a la normalidad en tu empresa. Esta parte del plan abarca desde el regreso al trabajo presencial de los empleados hasta la estrategia a seguir con proveedores y clientes.

¿Es útil el plan de continuidad cuando el negocio tiene que cerrar temporalmente?

El COVID-19 ha puesto en jaque a hosteleros, fábricas, centros comerciales, pequeños comercios…

En esta complicada situación la gestión de la continuidad del negocio cobra especial importancia. 

Con la actividad de la empresa paralizada los esfuerzos deben ir destinados a la fase de recuperación

  • Identificar las partes del negocio que tienen que ser modificadas.
  • Evaluar cómo será la futura relación con los clientes.
  • Replantear la estrategia de marketing.
  • Valorar posibles nuevas vías de negocio.

En definitiva, trazar la estrategia e innovar hará que el camino a la “nueva normalidad” sea más fácil para tu negocio. Irás un paso por delante de la competencia.

Infoautónomos
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