El Impuesto de Sociedades es una de las principales cargas fiscales para las empresas en España.
Sin embargo, existen casos en los que las pymes pueden beneficiarse de un tipo impositivo reducido.
Y para que lo entiendas bien, te vamos a explicar qué es este tipo reducido, cuáles son las empresas que pueden aplicarlo, cómo se hace y los requisitos.
Por eso, si tienes una pyme, sigue leyendo para descubrir cómo optimizar tus impuestos.
¿Cuál es el tipo reducido en el Impuesto de Sociedades?
El tipo reducido del Impuesto de Sociedades es una tarifa fiscal más baja que se aplica a las empresas que cumplen con ciertas condiciones, lo que les permite pagar menos impuestos en comparación con el tipo general.
En España, el tipo general de este impuesto es del 25 %, mientras que el tipo reducido puede ser de solo el 15 % para las pymes y empresas que califiquen bajo ciertos criterios.
Este tipo reducido está diseñado para fomentar el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, proporcionando un alivio fiscal que ayuda a su competitividad y desarrollo en los primeros años de actividad.
Así, las pymes pueden reinvertir sus beneficios en el negocio y contribuir al crecimiento económico.
Las empresas que pueden aplicar el tipo reducido
Para poder aplicar el tipo reducido, las empresas deben cumplir con ciertos requisitos, tanto en términos de tamaño como de tipo de actividad.
El tipo reducido está principalmente destinado a:
- Pymes: empresas cuyo volumen de facturación no exceda de los 10 millones de euros anuales. Estas empresas, al ser consideradas pequeñas o medianas, pueden beneficiarse de la tarifa reducida para incentivar su expansión.
- Nuevas empresas: aquellas que acaban de constituirse y que tienen menos de 2 años de antigüedad en el momento de la declaración del Impuesto de Sociedades.
- Empresas de nueva creación: se aplica también a las empresas recién creadas con el objetivo de darles un respiro en sus primeros años de vida, cuando los ingresos suelen ser menores y los costes operativos más altos.
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Es importante señalar que el tipo reducido solo es aplicable si la empresa no supera un número determinado de empleados y volumen de facturación.
Requisitos para beneficiarse del tipo reducido en el Impuesto de Sociedades
Para poder aplicar este tipo impositivo reducido, las empresas deben cumplir con varios requisitos:
| Volumen de negocio | El volumen de facturación no debe superar los 10 millones de euros anuales. |
| Tipo de actividad | La empresa debe ser una pyme que se dedique a una actividad económica definida y no esté relacionada con actividades financieras o de inversión. |
| Tamaño de la empresa | El número de empleados debe estar dentro de los umbrales establecidos por la normativa. Si la empresa es una sociedad de tipo pequeño, puede aprovechar el beneficio del tipo reducido durante un período determinado. |
| Beneficios limitados | Si bien las pymes pueden aplicar el tipo reducido, el beneficio fiscal solo se concede sobre una parte de los beneficios, no sobre el total. |
Estos requisitos permiten asegurar que las pymes sean las principales beneficiarias de esta medida fiscal, y no empresas grandes que podrían no necesitar este apoyo.
¿Cómo y cuándo se aplica el tipo reducido del Impuesto de Sociedades?
El tipo reducido se aplica de manera automática en la declaración anual del Impuesto de Sociedades, siempre y cuando la empresa cumpla con los requisitos establecidos.
Eso sí, es importante que tengas en cuenta:
- Plazos de aplicación: el tipo reducido puede aplicarse en cualquier ejercicio fiscal siempre que se cumplan los requisitos en el momento de la presentación de la declaración.
- Declaración del Impuesto de Sociedades: las empresas que deseen aplicar este tipo reducido deben presentar su autoliquidación a través del modelo 200. En el formulario, deberán indicar que están aplicando el tipo impositivo reducido.
- Duración del beneficio: generalmente, el tipo reducido solo es aplicable durante los primeros años de actividad de la empresa. Una vez que la empresa supera los umbrales de facturación o de número de empleados, pasará a estar sujeta al tipo general del 25 %.
- Cálculo de beneficios: el tipo reducido solo se aplica a una parte de los beneficios netos de la empresa, lo que puede implicar que no toda la ganancia esté sujeta al tipo reducido, dependiendo del volumen de los ingresos de la empresa.
Ejemplo de tipo reducido en una pyme
Imaginemos una pyme que se dedica a la creación de software y tiene un volumen de facturación anual de 7 millones de euros.
Si esta empresa cumple con todos los requisitos para aplicar el tipo reducido, la base imponible sobre la que se calcula el Impuesto de Sociedades se beneficiará de una reducción en el tipo impositivo, pasando del 25 % al 15 %.
Ahora supongamos que la pyme tiene un beneficio neto de 100.000 euros durante su primer año de actividad.
Al aplicar el tipo reducido del 15 %, el Impuesto de Sociedades que tendrá que pagar será de 15.000 euros, en lugar de los 25.000 euros que corresponderían al tipo general del 25 %.
Esto le permitirá disponer de una mayor cantidad de fondos para reinvertir en su crecimiento y expansión.

