Esta es la información que puedes consultar en este artículo:
- Qué es el Impuesto sobre Sociedades
- Obligados y exentos: quién tiene que pagar el Impuesto sobre Sociedades
- Cómo se calcula la base imponible del Impuesto sobre Sociedades
- Tipos impositivos del Impuesto sobre Sociedades en 2026: cuánto se paga
- Declaraciones a presentar del Impuesto sobre Sociedades
- Libros contables de los obligados al Impuesto sobre Sociedades
- Las nuevas rebajas fiscales en el Impuesto sobre Sociedades aprobadas en 2026
1. Qué es el Impuesto sobre Sociedades
El Impuesto sobre Sociedades es un tributo personal y directo que grava la obtención de renta por parte de las sociedades y demás entidades jurídicas que residan en territorio español.
Por tanto, se aplica también a sociedades civiles con objeto mercantil, asociaciones y fundaciones, ya que grava a las personas jurídicas, en contraposición al IRPF que grava las rentas obtenidas por personas físicas.
El Impuesto sobre Sociedades se estructura en torno a un pilar central: la contabilidad y la determinación del resultado contable de la sociedad u organización.
La contabilidad y el resultado constituyen los puntos de partida para la determinación de la base imponible y de la cuantía a pagar anualmente.
Es un impuesto muy importante a tener en cuenta por parte de todos aquellos autónomos que hayan creado una sociedad, generalmente sociedades limitadas y sociedades anónimas.
Su tramitación no resulta sencilla, sobre todo por la obligación de llevar una contabilidad mercantil.
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2. Obligados y exentos: quién tiene que pagar el Impuesto sobre Sociedades
Por tanto, son contribuyentes del IS las personas jurídicas (excepto las sociedades civiles que no tengan objeto mercantil) y determinadas entidades, aunque no tengan personalidad jurídica.
Debes tener en cuenta que en la Comunidad Foral de Navarra y en los Territorios Históricos de la Comunidad Autónoma del País Vasco se aplica el IS según el régimen de Convenio Económico y de Concierto Económico, respectivamente.
Entidades con personalidad jurídica propia obligadas
Entre las entidades con personalidad jurídica propia están las sociedades mercantiles: sociedades de responsabilidad limitada, sociedades anónimas, colectivas, laborales, etc.
Pero también las sociedades civiles con objeto mercantil. Así como las sociedades estatales, autonómicas, provinciales y locales, sociedades cooperativas, sociedades unipersonales y las agrarias de transformación.
Igualmente están obligadas al Impuesto las asociaciones, fundaciones e instituciones, tanto públicas como privadas y los entes públicos y las agrupaciones de interés económico (AIE).
Entidades sin personalidad jurídica propia obligadas
Y entre las entidades sin personalidad jurídica propia también están sujetas al Impuesto sobre Sociedades las uniones temporales de empresas (UTE).
Así como los fondos de pensiones, inversión, capital-riesgo, regulación del mercado hipotecario, titulización, de garantía de inversiones, de activos bancarios y las comunidades de titulares de montes vecinales en mano común.
Quién no está obligado a pagar por el Impuesto de Sociedades
No son contribuyentes del IS, y tampoco tributan en el IRPF, determinados entes sin personalidad jurídica (herencias yacentes, comunidades de bienes, etc.) ni las sociedades civiles sin personalidad jurídica y aquellas que la tengan, pero no tengan objeto mercantil.
Las rentas obtenidas por las entidades en el régimen de atribución de rentas se atribuyen a los socios, herederos, comuneros o partícipes, aunque la obtención de rentas la realice materialmente la propia entidad, que además es contribuyente por el IAE y por el IVA.
Exentos del Impuesto de sociedades
Una vez que tenemos claro los obligados, hay que aclarar que hay excepciones a la obligación de declarar.
De un lado, gozan de exención total y no tienen obligación de declarar determinados entes del sector público (Estado, CCAA, Entidades Locales y sus organismos autónomos, entidades gestoras de la Seguridad Social, Banco de España, etc.).
Por tanto, estas entidades no tienen que presentar las declaraciones de liquidación del impuesto, cumplir los requisitos contables y registrales, ni darse de alta en el índice de entidades, entre otras.
De otro, gozan de exención parcial las entidades e instituciones sin ánimo de lucro, benéficas o de utilidad pública, organizaciones no gubernamentales, colegios profesionales, asociaciones empresariales, cámaras oficiales, sindicatos, partidos políticos, etc. Al ser parcial, sí están obligados a declarar las rentas obtenidas.
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3. Cómo se calcula la base imponible del Impuesto sobre Sociedades
La base imponible es el importe de la renta neta obtenida durante el periodo impositivo, deduciéndole las bases imponibles negativas de ejercicios anteriores.
Para obtener la cantidad a pagar por el Impuesto sobre Sociedades, habrá que calcular la diferencia entre los ingresos obtenidos y los gastos practicados en el ejercicio.
Luego habrá que aplicarle, en caso de ser necesario, correcciones o ajustes extracontables, debido a las diferencias existentes entre los criterios de cálculo del resultado contable y los de cálculo de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, definidos por Hacienda.
De esta manera, se obtendrá la renta del ejercicio o base imponible previa, que podrá compensarse con las bases imponibles negativas que se tengan pendientes de ejercicios anteriores.
Y así llegaremos a obtener la base imponible del ejercicio que, multiplicada por el tipo impositivo o porcentaje del impuesto, nos llevará a obtener la cuota íntegra.
A esta cuota íntegra, le deduciremos las bonificaciones y deducciones a las que podamos optar en el período y obtendremos, con ello, la cuota líquida positiva.
Finalmente, aplicando las retenciones y pagos a cuenta soportados por nuestra sociedad en el período, obtendremos la cuota diferencial, que será el pago del Impuesto sobre Sociedades que haremos a Hacienda, minorando nuestra tesorería.
Diferencias entre los cálculos contables y fiscales del IS
Esas diferencias pueden serlo de calificación, de valoración o de imputación, positivas o negativas, temporarias o permanentes.
Las diferencias temporarias revierten en ejercicios posteriores, a diferencia de las permanentes que únicamente van a influir en ese ejercicio; por tanto, no requieren de ningún crédito o débito con la Administración Tributaria para su reversión en ejercicios posteriores.
Pongamos el ejemplo de una sociedad mercantil que registró en el ejercicio X en su cuenta de pérdidas y ganancias un gasto contable por el pago de una multa o sanción administrativa por importe de 3.000 euros.
Ese gasto contable, atendiendo a la normativa actual del impuesto (Ley 27/2014, de 27 de noviembre del Impuesto sobre Sociedades), no es un gasto deducible fiscalmente.
Por ello, hemos de corregir ese resultado contable para eliminar ese gasto a la hora de presentar la declaración del impuesto.
Nos encontraremos ante una diferencia de calificación entre la normativa fiscal y la contable, que será permanente y positiva de 3.000 euros.
Es decir, fiscalmente tendremos que aumentar nuestro resultado contable antes de impuestos en 3.000 euros realizando un ajuste extracontable positivo.
¿Qué se entiende por periodo impositivo?
El periodo impositivo sobre el que hacer el cálculo corresponde al ejercicio económico de la sociedad, y no puede exceder de 12 meses.
La fecha de cierre se determina en los estatutos de la sociedad (por lo que no siempre tienen por qué coincidir año natural y periodo impositivo) o, en su defecto, se entiende que finaliza el día 31 de diciembre de cada año.
También se dará por finalizado este periodo impositivo cuando se extinga la sociedad, si se traslada la residencia de la entidad al extranjero o en caso de transformar la forma jurídica en la que esté configurada la sociedad, quedando, desde ese momento, exenta del IS.

4. Tipos impositivos del Impuesto sobre Sociedades en 2026: cuánto se paga
Como ya hemos explicado, el Impuesto sobre Sociedades se calcula aplicando un tipo impositivo (un porcentaje) sobre la base imponible (el beneficio fiscal tras ajustes).
En 2026 el tipo general se mantiene en el 25 %.
Ahora bien, si tu empresa es pequeña, el tipo puede ser menor.
En 2026 sigue la senda de rebaja para pymes y micropymes:
- Micropymes (con importe neto de la cifra de negocios del año anterior inferior a 1.000.000 euros): tributan con un esquema por tramos, más favorable en los primeros beneficios. En 2026, se aplica un 19 % para los primeros 50.000 euros de base imponible y un 21 % para el resto.
- Pymes / entidades de reducida dimensión (en la práctica, empresas con cifra de negocios inferior a 10 millones que no encajan como micropymes): en 2026 el tipo baja al 23 %.
- Entidades de nueva creación: pueden aplicar el 15 % en el primer período impositivo con base imponible positiva y el siguiente (siempre que cumplan una serie de requisitos).
- Cooperativas fiscalmente protegidas: cuentan con un tipo propio (habitualmente del 20 % en resultados cooperativos, con matices según cada caso).
¡Atención! Cuando decimos “cuánto se paga” no depende solo del tipo. Deducciones, bonificaciones, compensación de bases negativas, reservas (como la de capitalización) y reglas de tributación mínima pueden hacer que la cuota final suba o baje.
Te recomendamos probar nuestra calculadora del impuesto de sociedades, que te ayudará a tener una primera estimación del impuesto que te toque pagar en tu sociedad:
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5. Declaraciones a presentar del Impuesto sobre Sociedades
Si estás obligado a tributar por el Impuesto sobre Sociedades, estás obligado, además, a cumplir con determinadas formalidades en forma de declaración.
Modelos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades: Modelos 202 y 222
El Modelo 202 es el del pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades.
Deberás presentar este modelo si tuviste un resultado positivo en tu última declaración del Modelo 200.
Se presenta en los meses de abril, octubre y diciembre.
Estos pagos suponen un anticipo o pago a cuenta del importe a pagar en la próxima declaración del Modelo 200.
El tipo o porcentaje a aplicar en los pagos fraccionados -salvo que se opte por su cálculo por la modalidad de cálculo por base, en cuyo caso el tipo sería del 17 %- es el 18 % de la cantidad que se pagó en el Modelo 200.
En cualquier caso, existen tipos de gravamen superiores para empresas que tengan una facturación superior a diez millones de euros (24 %).
Puedes acceder a un amplio artículo sobre el Modelo 202 pinchando aquí.
También es obligatorio el pago fraccionado mediante el Modelo 222 para el régimen de tributación de los grupos de sociedades.
Y es obligatorio, aunque no deba efectuarse ingreso alguno.
Modelos anuales del Impuesto sobre Sociedades: Modelos 200 y 220
Con el Modelo 200 presentarás la declaración anual del Impuesto sobre Sociedades.
Debes cumplimentarlo entre los días 1 y 25 de julio de cada año, en el caso de empresas cuyo ejercicio económico coincida con el año natural.
Y estarás obligado a presentarlo incluso cuando no se haya desarrollado actividad durante el ejercicio o no se hayan obtenido rentas sujetas al impuesto.
El Modelo 220 es la declaración del IS para grupos de sociedades.
Obligatorio para las sociedades dominantes de los grupos, incluidos los de cooperativas, que tributen en régimen de consolidación fiscal.
El grupo presentará el Modelo 220 y, además, todas las empresas que lo integran presentarán la correspondiente declaración individual en el Modelo 200.
La presentación de todos estos modelos debe realizarse obligatoriamente por Internet con el Certificado Electrónico.
6. Libros contables de los obligados al Impuesto sobre Sociedades
Las sociedades y entidades obligadas al Impuesto sobre Sociedades también lo están a la llevanza de unos libros contables conforme al Código de Comercio.
Entre ellos:
- El libro diario para anotar cronológicamente el importe de todas las operaciones realizadas en el desarrollo de la actividad empresarial. También puede realizarse anotación conjunta de los totales de las operaciones por períodos no superiores al mes. Su detalle se registra en libros o registros concordantes.
- El libro de inventarios y cuentas anuales que se abrirá con el balance inicial de la empresa y recogerá, de manera periódica (mínimo trimestral), los balances de comprobación posteriores. En él han de asentarse anualmente el inventario de cierre del ejercicio (tercer estado contable) y las cuentas anuales (último estado contable).
- Libros societarios. Entre los que se incluyen los libros de actas, acciones nominativas en las sociedades anónimas y comanditarias por acciones, y el libro de registro de socios en las sociedades de responsabilidad limitada.
Estos libros contables deben conservarse al menos durante 6 años desde su último asiento.
Y en caso de disolución de la sociedad, el deber de conservación de los mismos recaerá sobre los liquidadores.
7. Las nuevas rebajas fiscales en el Impuesto sobre Sociedades aprobadas en 2026
El nuevo modelo 200 del Impuesto de Sociedades ya incorpora las rebajas fiscales que afectan a microempresas y pymes en 2026.
Ahora vamos a resumirte qué cambia, hasta cuándo se puede presentar la declaración y las principales novedades que introduce Hacienda.
Se activan las rebajas en el Impuesto sobre Sociedades para pymes en el nuevo modelo 200
Hacienda ha aprobado el nuevo modelo 200 para declarar el Impuesto sobre Sociedades.
Así, la Orden HAC/529/2026, publicada en el BOE el 29 de mayo de 2026, recoge los cambios que deben aplicar las empresas en esta campaña.
La principal novedad para los pequeños negocios es la rebaja progresiva de los tipos aplicables a microempresas y entidades de reducida dimensión.
Así, en 2026 las microempresas (aquellas con un importe neto de la cifra de negocios inferior a 1 millón de euros) pasan al 19 % para los primeros 50.000 euros de base imponible y al 21 % para el resto, mientras que las entidades de reducida dimensión pasan al 23 %.
El objetivo final es que la carga fiscal de las empresas más pequeñas vaya reduciéndose de forma gradual.
¿Hasta cuándo se puede presentar el nuevo modelo 200?
El modelo 200 debe presentarse, con carácter general, en los 25 días naturales siguientes a los seis meses posteriores al cierre del período impositivo.
Para la mayoría de pymes, cuyo ejercicio coincide con el año natural y cerró el 31 de diciembre de 2025, la campaña arranca el 1 de julio de 2026 y finaliza el 27 de julio de 2026, ya que el día 25 cae en sábado.
Y si la empresa quiere domiciliar el pago, debe tener en cuenta un plazo más corto, ya que la domiciliación bancaria puede realizarse del 1 al 22 de julio de 2026, ambos incluidos.
Hacienda adapta el nuevo modelo 200 a la reserva de capitalización
Otra novedad importante está en la reserva de capitalización, un incentivo que permite reducir la base imponible si la empresa refuerza sus fondos propios.
De este modo, la reducción general pasa del 15 % al 20 % del incremento de fondos propios, siempre que se cumplan los requisitos exigidos.
Además, el porcentaje puede subir si aumenta la plantilla media:
- 23 % si el incremento es igual o superior al 2 % e inferior al 5 %.
- 26,5 % si está entre el 5 % y el 10 %.
- 30 % si supera el 10 %.
Y también se eleva el límite de aplicación.
Con carácter general, la reducción no puede superar el 20 % de la base imponible positiva previa.
Pero para contribuyentes con cifra de negocios inferior a 1 millón de euros, el límite sube al 25 %.
Principales cambios en el modelo 200
El nuevo modelo 200 también incorpora cambios técnicos.
El más destacable es la adaptación a la CNAE-2025, por lo que las sociedades deben identificar su actividad principal con la nueva clasificación oficial.
Además, Hacienda ha añadido avisos para detectar incoherencias, mejoras en las autoliquidaciones rectificativas y nuevas validaciones para agrupaciones de interés económico y uniones temporales de empresas.

