Ser autónomo significa convivir muchas veces con meses muy buenos y otros en los que los ingresos bajan.
Y para que esa irregularidad no afecte a tu negocio ni a tu economía personal, necesitas controlar lo que entra, lo que sale y los pagos que tienes por delante.
Por eso, te traemos esta serie de consejos que te van a resultar de utilidad. Y también soluciones, como un préstamo personal, que te pueden resultar de gran ayuda de forma rápida, personalizada y muy fácil de usar.
¿Por qué es tan importante organizar tus finanzas si eres autónomo?
Cuando trabajas por cuenta propia, tus ingresos no siempre llegan con la regularidad de una nómina.
Porque puedes encadenar varias semanas con mucha facturación y, después, encontrarte con menos encargos, retrasos de clientes o gastos inesperados.
Organizar tus finanzas te permitirá saber cuánto dinero tienes realmente disponible, qué parte debes reservar para impuestos y cuánto necesitas para mantener tu negocio.
Y también te ayudará a anticipar los meses más flojos y a tomar decisiones con datos, en lugar de hacerlo mirando únicamente el saldo de tu cuenta.
Consejos para organizar tus finanzas
La buena noticia es que no necesitas convertirte en un experto en contabilidad.
Lo importante es crear una rutina sencilla para saber qué entra, qué sale y qué compromisos económicos tienes pendientes.
Separa tus finanzas personales y empresariales
Aunque un autónomo no está obligado a tener una cuenta bancaria exclusiva para su actividad, separar ambos ámbitos suele ser una buena práctica.
Puedes utilizar una cuenta para los cobros y gastos profesionales y transferirte cada mes una cantidad a tu cuenta personal.
Así sabrás mejor qué dinero pertenece al negocio, cuánto puedes gastar y qué importe debes reservar.
Lleva un registro de ingresos y gastos
Apunta de forma periódica todas las facturas emitidas y recibidas. No esperes al final del trimestre para reunir documentos.
Puedes usar una hoja de cálculo o un programa de facturación.
Lo importante es que el registro esté actualizado y te permita distinguir entre lo facturado, lo cobrado y los gastos que soporta tu actividad.
Elabora un presupuesto realista
Si tus ingresos cambian cada mes, presupuestar no significa adivinar cuánto vas a ganar.
Calcula primero tus gastos fijos y trabaja con una previsión de ingresos prudente.
Los meses buenos pueden servir para crear un colchón que compense épocas de menor facturación.
Revisar cada mes la diferencia entre lo previsto y lo real te ayudará a detectar desviaciones a tiempo.
Ten bajo control tu facturación
Facturar no significa haber cobrado.
Controla las facturas pendientes, sus vencimientos y los posibles retrasos de tus clientes.
Revisar estos datos con frecuencia mejorará tu previsión de tesorería y te evitará tomar decisiones contando con un dinero que todavía no ha llegado a tu cuenta.
Cumple con todas tus obligaciones fiscales
IVA, IRPF y otros impuestos pueden complicar un mes aparentemente bueno si no has reservado dinero para pagarlos.
Para que puedas evitarlo, identifica qué parte de cada cobro tendrás que destinar a impuestos, mantén tus registros al día y conoce las declaraciones que te corresponden según tu actividad.
Sé previsor: una buena decisión que te ayudará a ser más eficiente
Tener un colchón de seguridad es la mejor opción para afrontar ingresos irregulares.
Aun así, puede aparecer un gasto puntual antes de que cobres una factura o una necesidad de liquidez que no puedas retrasar.
En estos casos, solicitar un préstamo online puede ser una alternativa muy interesante a valorar.
MoneyMan ofrece préstamos personales que se solicitan por Internet, con importes de entre 100 y 1.600 euros.
El proceso es muy sencillo:
- Eliges el importe y el plazo.
- Rellenas el formulario.
- Esperas la evaluación.
- Si la solicitud es aprobada, recibes el dinero mediante transferencia.
Además, MoneyMan organiza sus préstamos por niveles.
El nivel Inicio permite solicitar hasta 400 euros y los siguientes elevan progresivamente el límite hasta 900, 1.100, 1.300 y 1.600 euros.
Y para nuevos clientes existe un primer préstamo de hasta 300 euros a devolver en 30 días sin intereses.
Los principales requisitos son:
- Ser mayor de edad.
- Residir en España.
- Tener DNI o NIE en vigor.
- Disponer de una cuenta bancaria activa en España, teléfono móvil y correo electrónico.
MoneyMan no exige aval ni nómina, y admite solicitudes de personas incluidas en ASNEF (estando la concesión sujeta a evaluación).
Si eres autónomo, una de sus mayores ventajas es la rapidez y la tramitación 100 % online cuando surge una necesidad puntual.
Como has podido comprobar, si tus ingresos suben y bajan, la clave no está en conseguir que todos los meses sean iguales, sino en preparar bien tus finanzas para esa variación.
Estar bien organizado y anticipar soluciones te dará más margen para reaccionar ante los imprevistos.

