El Gobierno prepara un cambio normativo con impacto directo en los costes laborales de miles de autónomos con trabajadores a su cargo. El Ministerio de Trabajo ultima un real decreto que supondrá el fin de los pluses para cumplir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), al impedir que los complementos salariales se utilicen para alcanzar el mínimo legal, una fórmula habitual en pequeños negocios para cumplir con la normativa sin elevar automáticamente el coste total por empleado.
Aunque la medida todavía no se ha publicado en el BOE, el propio Ministerio ya ha avanzado sus posibles efectos: el sobrecoste medio podría rondar los 3.000 euros anuales por trabajador, sin contar el aumento de las cotizaciones sociales.
Qué cambia exactamente con el nuevo decreto
Hasta ahora, muchos autónomos estructuraban los salarios combinando un salario base ajustado con distintos complementos: pluses de convenio, antigüedad, festivos, nocturnidad o productividad. Mientras la suma total superara el SMI, la normativa permitía la absorción y compensación de esos complementos cuando el salario mínimo subía.
Con el nuevo decreto, este sistema dejará de ser válido. El SMI deberá alcanzarse exclusivamente con salario base, y los complementos salariales se abonarán siempre aparte, sin poder utilizarse para “rellenar” el mínimo legal.
Esto implica que trabajadores que ya cobraban por encima del SMI gracias a los pluses verán incrementado su salario base, manteniendo además todos los complementos que ya percibían.
Cuándo entrará en vigor la medida
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha confirmado que el Gobierno aprobará a mediados de febrero dos reales decretos: uno para aplicar la subida del SMI con efectos retroactivos desde el 1 de enero, una vez se apruebe la cuantía definitiva y otro específico para prohibir la absorción y compensación de complementos salariales.
Aunque a día de hoy la norma no está publicada y la regulación actual sigue vigente, el calendario ya está marcado y nuestros asesores recomiendan a los autónomos anticiparse al cambio.
Cuánto puede subir el coste por trabajador
Según las estimaciones trasladadas por el Gobierno, en los casos en los que hasta ahora se absorbían complementos, el salario mensual podría aumentar unos 234 euros de media, además de la subida oficial del SMI.
En términos anuales, esto supone más de 3.000 euros adicionales por empleado, una cifra especialmente relevante para pequeños negocios con uno o dos trabajadores. A este incremento salarial habrá que sumar el aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social asociado a un salario base más alto, por lo que el impacto real en tesorería será previsiblemente mayor y dependerá del convenio aplicable y de la estructura salarial de cada negocio.
Ejemplo práctico para un autónomo
Un trabajador con jornada completa cobra en 2025 un salario bruto mensual de 1.184 euros, repartido de la siguiente forma:
- Salario base: 980 euros
- Complementos salariales (convenio, festivos y productividad): 204 euros
Hasta ahora, la empresa cumplía el SMI porque la suma total superaba el mínimo legal. Cuando el SMI subía, esos complementos se absorbían parcialmente sin necesidad de aumentar el salario base.
Con la nueva regulación anunciada, el salario base deberá elevarse hasta el nuevo SMI de 2026, que el Gobierno prevé aprobar en las próximas semanas, y los 204 euros en complementos deberán abonarse íntegramente aparte, sin posibilidad de compensación.
El resultado es una nómina sensiblemente más alta y un incremento estructural del coste laboral, no solo por el salario, sino también por el aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social asociadas a ese nuevo salario base.
Sectores más afectados
El impacto será especialmente relevante en actividades donde concurren tres factores:
- Gran parte de la plantilla cobra cerca del SMI
- Los complementos salariales son habituales
- Y los márgenes son reducidos.
Es el caso de la hostelería, el comercio, la limpieza, el transporte, los cuidados o los servicios personales, precisamente los sectores con menor capacidad para absorber incrementos de costes laborales.
Además, el efecto de la medida no se limitará a 2026. Al no poder absorber complementos, cada nueva subida del SMI partirá de una base salarial más alta, consolidando un nivel de costes creciente y reduciendo el margen de ajuste de los autónomos en la gestión de personal.
Por eso, aunque la norma aún no esté en vigor, conviene revisar la estructura salarial, identificar qué complementos se están utilizando para cumplir el SMI, calcular el impacto real en tesorería y anticiparse a posibles regularizaciones retroactivas cuando se publique el decreto.

