Blog
La revolución de la economía colaborativa
Cómo hacer contactos comerciales en Internet: EstrategiasTrabajo autónomo: un repaso por la historia del RETATarifa Plana de 100 euros a empresas que contraten trabajadores indefinidosMoratoria de las cuotas de los autónomos para paliar la crisis del CoronavirusAyudas y Subvenciones para autónomos: convocatorias de mayo y junio 2011Aprobada en Andalucía la Ley de Promoción del Trabajo AutónomoCoronavirus: Así serán las cuatro fases que regularán la vuelta de las actividades no esencialesSi eres autónomo debes tener presencia en Internet por estas razonesPlan de Social Media «express» para pymes y autónomosPerfil del autónomo 2018 en España (Infografía)Emprender después de los 40: cómo superar una crisis de resultadosConsejos para preparar el cierre del trimestre8 consejos para ahorrar en la factura de la luzAyudas para emprender: Si tienes un sueño… #hazlorealidadHacienda se pone seria: Investigará sociedades instrumentales usadas sólo para facturarCuando la nostalgia navideña llega a los autónomosAutónomos obligados a cotizar por cese de actividad8 razones para confiar en un asesor siendo autónomo. InfografíaPymes, Autónomos y Reputación Online (III)La pensión del autónomo subirá lo mínimo por ley hasta 2022Qué es un ecosistema emprendedor y qué lo caracterizaMedidas para pymes y autónomos anunciadas en el Debate sobre el Estado de la Nación8 tendencias para modernizar tu ecommerce en 2017Centro de negocio como opción para el autónomoLos autónomos trabajan un 25% más que los asalariadosAyudas para autónomos en las «zonas catastróficas» 2019

TE LLAMAMOS GRATIS

Nombre(Obligatorio)
Consentimiento(Obligatorio)

La revolución de la economía colaborativa

Resumen > En 2025 las actividades derivadas de la economía colaborativa supondrán unos ingresos de 335.000 millones de dólares. Sin duda, este nuevo modelo de consumo es una puerta abierta al emprendimiento

Actualizado el 1 de febrero de 2016

2 minutos de lectura

Por Nuria

Nuestra forma de consumir está cambiando. Hasta hace bien poco, cada vez que necesitábamos algo lo comprábamos sin ni siquiera tener en cuenta el uso que íbamos a darle. Equipos de esquí, trajes de buceo, taladros, sierras, bicicletas estáticas, pesas… Todos guardamos en casa algunos de estos objetos acumulando polvo en el armario. Sin embargo, el férreo concepto que teníamos de la propiedad está empezando a cambiar gracias al auge de la economía colaborativa. O lo que es lo mismo, un nuevo modelo de consumo que se basa en compartir, en lugar de poseer.

Técnicamente, ese intercambio entre miembros de una comunidad no es nada nuevo. Nuestros antepasados ya lo hacían. La diferencia ahora es que el uso masivo de los canales digitales facilita el contacto con otros usuarios y amplía el horizonte exponencialmente. Si a esto le sumamos que la crisis económica ha disminuido la capacidad de gasto y aumentado la concienciación sobre el consumo, el escenario para que triunfe la economía colaborativa es perfecto. Por no hablar de la la creciente importancia del crowdfunding en la financiación de proyectos.

Un futuro prometedor

En 2015 este modelo económico experimentó un gran crecimiento en todo el mundo, aunque su verdadera expansión todavía está por llegar. Según la consultora PricewaterhouseCoopers, en 2025 las actividades derivadas de la economía colaborativa supondrán unos ingresos de 335.000 millones de dólares.

Para que nos hagamos una idea más aproximada, hoy en día ya hay un 53% de españoles dispuestos a compartir bienes en un contexto de consumo colaborativo. Este porcentaje, 9 puntos por encima de la media europea (44%), es todavía superior en países en los que la crisis ha afectado con más fuerza. Por ejemplo, en Portugal es del 60% y en Grecia de un 61%, tal y como indican los datos de la firma de estudios de mercado Nielsen.

El emprendimiento colaborativo

Este análisis tan prometedor abre la puerta a nuevas formas de emprendimiento. De hecho, las empresas relacionadas con la economía colaborativa serán una de las tendencias de negocio que más crezcan a lo largo de 2016.

Hay que tener en cuenta que casi cualquier sector es susceptible de participar en esta forma consumo. Ejemplos de éxito ya conocemos muchos. Pensemos en Blablacar, la aplicación para compartir coche, Airbnb, destinada al alojamiento, o Wallapop, un mercadillo de venta e intercambio de productos.

Existen miles de ‘start-up’ de todas las áreas que han decidido hacer negocio acogiéndose a esta revolución. Además, algunas ya se basan en el ámbito B2B, es decir, entre empresas, promoviendo alquileres de maquinaria, transporte compartido o préstamos económicos.

Sin embargo, todavía hay trabas en el camino debido a la falta de regulación. Las compañías tradicionales ven en este nuevo modelo una amenaza o una forma de competencia desleal, lo que ha desatado la polémica en empresas como Uber o Airbnb. En este sentido, la Comisión Europea se ha comprometido a establecer una agenda en materia de economía colaborativa este año, que analice las posibles lagunas legales y dé orientaciones acerca de la aplicación del Derecho de la UE.

La revolución del consumo

En cualquier caso, está claro que la economía colaborativa ha llegado para quedarse y, con suerte, para ayudarnos a hacer un mundo más eficiente. Los datos indican que falta nos hace. Se calcula que los coches en propiedad pasan el 95% de su vida útil parados, la FAO denuncia que cada año desperdiciamos 1300 millones de toneladas de comida, perdemos horas de nuestra vida buscando aparcamiento… ¿Y si emprendemos para facilitar la equidad? La revolución en la forma de consumir y de hacer negocios está servida.

Nuria

Web de referencia en información y servicios para autónomos emprendedores y pymes

La ventana a la actualidad
para emprendedores, autónomos y pymes

Únete a nuestros más de 300.000 suscriptores que ya están al día de todas las novedades y ofertas gracias a nuestra Newsletter