Se puede vender en Amazon sin ser autónomo si realizas ventas ocasionales como particular, por ejemplo, al desprenderte de objetos usados.
Pero si compras productos para revenderlos, mantienes un catálogo y vendes de forma continuada, estarás desarrollando una actividad económica y tendrás que regularizarla.
Te lo explicamos.
¿Se puede vender en Amazon sin ser autónomo?
Sí, pero solo en situaciones concretas.
Amazon permite registrarse como vendedor individual, aunque esa categoría no determina tus obligaciones ante Hacienda o la Seguridad Social.
La propia plataforma recuerda que los vendedores individuales deben cumplir las normas fiscales y regulatorias aplicables.
Porque no es lo mismo vender una cámara que ya no utilizas que comprar productos al por mayor para ofrecerlos en Amazon.
En el primer caso puede tratarse de una venta particular y puntual.
En el segundo existe una actividad organizada para obtener beneficios.
La normativa considera autónomo a quien realiza una actividad económica habitual, personal, directa, por cuenta propia y lucrativa.
La norma define la obligación por la forma en la que se desarrolla la actividad, y no fija un umbral mínimo de ingresos.
Por tanto, ingresar menos que el salario mínimo no garantiza que puedas vender habitualmente sin darte de alta.
Requisitos para vender en Amazon sin ser autónomo
Para vender como particular sin convertir la actividad en un negocio, deberían cumplirse estas condiciones:
- Las ventas son esporádicas y no se repiten de forma organizada.
- Los artículos son tuyos y no los has comprado para revenderlos.
- No mantienes un stock ni repones mercancía de forma habitual.
- No realizas publicidad ni trabajas con proveedores.
- Conservas pruebas del precio de compra y de venta.
Esto te permitirá diferenciar entre una venta particular y una actividad económica habitual realizada con ánimo de lucro.
Si vendes un bien usado por menos de su precio de adquisición, no existe una ganancia que declarar y esa pérdida por el uso personal tampoco es deducible.
Mientras que, si lo vendes por más de lo que te costó, puede generarse una ganancia patrimonial que deberás incluir en el IRPF.
Cómo vender en Amazon como particular
Primero debes crear una cuenta en Amazon Seller Central y seleccionar la opción de vendedor individual.
Amazon orienta su plan Individual a quienes prevén vender menos de 35 artículos al mes, pero ese límite es comercial y no significa que puedas vender 34 productos todos los meses sin ser autónomo.
Durante el registro tendrás que aportar un documento de identidad, un justificante de domicilio, un teléfono, una tarjeta bancaria y una cuenta para recibir los pagos.
Y también tendrás que superar el proceso de verificación de identidad de Amazon.
Después podrás crear las fichas de los productos.
Amazon puede pedir un identificador como EAN, ISBN, UPC o GTIN, además del precio, el estado del artículo, la cantidad disponible y las condiciones de envío.
No olvides llevar un registro de cada operación y guardar los justificantes.
Y si las ventas empiezan a repetirse o compras productos para revenderlos, regulariza la actividad antes de continuar.
Cuándo es obligatorio darse de alta como autónomo en Amazon
El alta será necesaria cuando la venta deje de ser ocasional y se convierta en una actividad habitual.
Algunas señales de ello son:
- Comprar para revender.
- Disponer de stock.
- Reponer mercancía.
- Vender todos los meses.
- Trabajar con proveedores.
- Utilizar publicidad.
Ante Hacienda debes presentar el modelo 036 antes de iniciar la actividad y comunicar el epígrafe del IAE y tus obligaciones de IVA e IRPF.
Además, si la actividad es habitual, personal, directa y con ánimo de lucro, tendrás que darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, RETA.
Porque elegir el plan Individual de Amazon no evita esta obligación.
Y en caso de vender a consumidores de otros países de la Unión Europea, tendrás que revisar las reglas específicas del IVA del comercio electrónico.
Multas y consecuencias de vender de forma irregular
Vender de forma habitual sin declarar tu actividad te puede generar problemas con Hacienda y con la Seguridad Social.
Hacienda puede reclamar el IVA y el IRPF no ingresados, junto con los intereses correspondientes.
Cuando existe una cantidad dejada de ingresar, la sanción puede situarse entre el 50 % y el 150 % de dicha cantidad, dependiendo de la gravedad y las circunstancias.
Y la Seguridad Social puede darte de alta de oficio con efectos retroactivos y reclamar las cuotas pendientes y sus recargos.
No solicitar el alta cuando corresponde es una infracción grave y, si se detecta durante una actuación inspectora, la multa puede ir de 3.750 a 12.000 euros.
Además, las plataformas digitales también comunican determinada información de vendedores a las autoridades fiscales mediante la DAC7.
Esta obligación no crea un impuesto nuevo, pero permite a Hacienda contrastar las operaciones realizadas con los ingresos declarados.

