Cuando un autónomo o pyme quiere dejar una actividad, puede encontrarse con dos opciones que suelen confundirse: el traspaso del local y la venta del negocio.
No son exactamente lo mismo, y por eso es importante entender la diferencia para saber qué se transmite, qué impuestos pueden aplicarse y qué ocurre con los trabajadores.
Vamos a explicarte cada caso de forma sencilla, para que sepas qué opción puede encajar mejor según tu situación.
Diferencia entre traspaso de local y venta de negocio
La principal diferencia está en qué se transmite.
En un traspaso de local, lo habitual es que el actual inquilino ceda a otra persona su posición en el contrato de alquiler del local.
Es decir, el nuevo titular pasa a ocupar el local y a continuar, si lo decide, con la actividad.
Aunque normalmente un traspaso no suele limitarse solo al local, ya que también puede incluir mobiliario, maquinaria, existencias, cartera de clientes, marca, licencias o fondo de comercio.
En cambio, en una venta de negocio se transmite una actividad económica más amplia.
Puede incluir el local, si es propiedad del vendedor, pero también todos los elementos necesarios para seguir explotando el negocio: bienes, contratos, proveedores, trabajadores, marca, clientela y deudas asociadas si se compra una sociedad.
A modo de ejemplo, no es lo mismo traspasar una cafetería alquilada que vender una empresa propietaria de varios locales, con plantilla, contratos y activos propios.
¿Qué es mejor, traspaso de local o venta de negocio?
Depende de lo que quieras vender o comprar.
El traspaso del local puede ser más sencillo cuando el negocio funciona en un local alquilado y el comprador quiere empezar sin buscar ubicación desde cero.
Es habitual en bares, peluquerías, tiendas, clínicas o pequeños comercios.
Además, la Ley de Arrendamientos Urbanos permite, en los locales donde se ejerce una actividad empresarial o profesional, ceder el contrato sin consentimiento del arrendador, aunque el propietario puede tener derecho a elevar la renta un 20 % y debe ser notificado de forma fehaciente en el plazo de un mes.
Mientras que la venta del negocio puede tener más sentido cuando se quiere transmitir una estructura empresarial completa.
Por ejemplo, una sociedad con contratos activos, empleados, activos, acuerdos comerciales y una marca consolidada.
Aunque también exige más revisión, ya que antes de comprar conviene analizar deudas, obligaciones fiscales, contratos laborales, licencias, arrendamientos, préstamos y situación contable.
Es decir, si lo importante es la ubicación y arrancar rápido, puede ser mejor el traspaso.
Y si lo que quieres es adquirir una empresa funcionando como conjunto, sería mejor optar por la venta del negocio.
¿Qué pasa con los trabajadores en un traspaso de negocio?
Si el traspaso o venta implica la transmisión de una unidad económica que mantiene su identidad, se produce una sucesión de empresa.
Por tanto, si el negocio sigue funcionando con sus medios, actividad y organización, los trabajadores no pierden automáticamente su empleo por el cambio de titularidad.
El Estatuto de los Trabajadores establece que el cambio de titularidad de una empresa, centro de trabajo o unidad productiva autónoma no extingue por sí mismo la relación laboral.
El nuevo empresario queda subrogado en los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social del anterior.
Esto significa que los empleados conservan, en principio:
- Su contrato.
- Su antigüedad.
- Su salario.
- Sus condiciones laborales.
- El convenio colectivo aplicable.
Además, cedente y cesionario responden solidariamente durante tres años de las obligaciones laborales anteriores a la transmisión que no se hubieran satisfecho.
¡Ojo! Porque si solo se cede un local vacío, sin actividad, sin plantilla y sin medios organizados, puede que no exista sucesión de empresa.
¿Qué pasa si mi jefe traspasa el negocio?
Si eres trabajador y tu jefe traspasa el negocio, no significa que tu contrato termine automáticamente.
Si hay sucesión de empresa, pasas a depender del nuevo titular. Pero mantienes tus derechos laborales.
El nuevo empresario no puede usar el traspaso como excusa para borrar tu antigüedad, bajarte el sueldo o cambiar tus condiciones sin seguir el procedimiento legal correspondiente.
También deben informarse los representantes legales de los trabajadores sobre la fecha prevista, los motivos, las consecuencias jurídicas, económicas y sociales, y las medidas previstas respecto a la plantilla.
Por ejemplo, si trabajas en un bar, tienda o negocio que cambia de dueño pero sigue funcionando igual, lo normal es que continúes en tu puesto con el nuevo empleador.
Ventajas e inconvenientes de taspasar un local o vender un negocio
Traspaso de un local
| Ventajas | Inconvenientes |
| - Permite aprovechar una ubicación, una clientela y unos recursos que ya existen. - Para el comprador, es más rápido que empezar desde cero. - Para el vendedor, puede servir para recuperar parte de la inversión realizada. | - Hay que revisar el contrato de alquiler y comprobar si permite la cesión. - Analizar la subida de renta. - Actualizar licencias. - Valorar si el precio se corresponde con la rentabilidad real del negocio. |
Venta de un negocio
| Ventajas | Inconvenientes |
| - Permite transmitir una empresa de forma más completa. - Es interesante si el negocio tiene marca, estructura, contratos y activos con valor. | - Exige una revisión en profundidad: fiscal, laboral y contable. - Puede implicar asumir las obligaciones pendientes si se compra una sociedad. |
En cuanto al IVA, la Agencia Tributaria indica que no está sujeto al impuesto el traspaso de un local de negocio cuando se transmite un conjunto de elementos que constituyen una unidad económica autónoma capaz de desarrollar una actividad por sus propios medios.
Si no se cumple ese requisito, el traspaso se considera una prestación de servicios sujeta al 21 % de IVA.
Por eso, antes de decidir, no te quedes solo en el precio. Hay que revisar qué se transmite, qué obligaciones existen y si el negocio puede seguir funcionando sin problemas desde el primer día.

