Traspasar un negocio no significa pagar siempre lo mismo a Hacienda.
Porque la tributación va a depender de si se vende un negocio completo en funcionamiento, si solo se cede el local, si se transmiten activos sueltos o si también se vende un inmueble.
Vamos a explicarte qué impuestos pueden aparecer y qué debes revisar antes de firmar.
El traspaso de un negocio en funcionamiento
El traspaso de un negocio consiste en ceder a otra persona una actividad que ya está funcionando.
Por ejemplo, un bar, una tienda, una peluquería o una clínica que cuenta con mobiliario, clientela, existencias, licencias, contratos o trabajadores.
La clave está en saber si se transmite una unidad económica autónoma.
Es decir, un conjunto de elementos suficiente para que el comprador pueda continuar la actividad por sus propios medios.
Por ejemplo, si traspasas una cafetería con maquinaria, mobiliario, licencia, existencias, marca comercial y clientela, lo normal es que sea un negocio en funcionamiento.
Pero si solo vendes unas mesas, una cafetera o parte del mobiliario, ya no hablamos de un traspaso completo, sino de una venta de activos.
¿Cuánto se paga a Hacienda?
En el traspaso de un negocio completo, la operación no está sujeta a IVA si se transmite una unidad económica autónoma capaz de seguir funcionando.
Por tanto, no se repercute IVA en la factura del traspaso.
Pero esto no significa que no haya impuestos.
Si eres autónomo persona física, el importe que recibes puede generar una ganancia patrimonial en el IRPF.
Hacienda calcula esa ganancia tomando el importe que te corresponde por el traspaso y descontando, en caso de ser así, el precio que pagaste en su día por adquirir ese derecho.
Esa ganancia tributa en la base del ahorro.
Los tipos van del 19 % al 30 %, según el importe de la ganancia:
| Hasta 6.000 euros | 19 % |
| De 6.000 a 50.000 euros | 21 % |
| De 50.000 a 200.000 euros | 23 % |
| De 200.000 a 300.000 euros | 27 % |
| A partir de 300.000 euros | 30 % |
Si quien vende es una sociedad, la ganancia se integra en el Impuesto sobre Sociedades.
En ese caso, habrá que analizar el tipo aplicable según el tamaño y situación de la empresa.
¡Ojo! Si no se transmite un negocio completo, sino activos aislados, la operación puede estar sujeta a IVA al 21 %.
El contrato de traspaso de negocio
El contrato de traspaso debe dejar todo muy claro, porque no basta con poner un precio y firmar.
Hay que incluir:
- Identificación del comprador y vendedor.
- Descripción detallada de lo que se transmite.
- Precio del traspaso y forma de pago.
- Inventario de bienes, maquinaria, existencias y mobiliario.
- Situación del contrato de alquiler del local.
- Licencias, permisos y autorizaciones.
- Deudas, cargas o pagos pendientes.
- Fecha de entrega efectiva del negocio.
- Responsabilidad de cada parte antes y después del traspaso.
Además, si el negocio funciona en un local alquilado, hay que revisar el contrato de arrendamiento.
En locales donde se ejerce una actividad empresarial o profesional, la Ley de Arrendamientos Urbanos permite ceder el contrato sin consentimiento del arrendador, salvo que el contrato diga otra cosa.
Aun así, el propietario puede tener derecho a subir la renta un 20 % si se cede el contrato.
Diferencia entre traspaso de local y traspaso de negocio
Esta diferencia es importante porque fiscalmente no es lo mismo.
El traspaso de negocio implica ceder una actividad en marcha.
Se transmite algo más que un espacio, ya que se traspasa una estructura capaz de seguir generando ingresos.
El traspaso de local, en cambio, suele referirse a la cesión del derecho a usar un local alquilado.
Aquí el valor puede estar en la ubicación, en las condiciones del alquiler o en la posibilidad de continuar en ese espacio.
Y también puede ocurrir que se venda solo el local comercial en propiedad.
En ese caso ya no hablamos de traspaso, sino de compraventa de inmueble, con una fiscalidad distinta.
Por eso, antes de calcular impuestos, tienes que responderte una pregunta sencilla: ¿estoy transmitiendo un negocio operativo o solo un local, un contrato de alquiler o unos bienes concretos?
Traspaso de negocios por jubilación
Muchos autónomos traspasan su negocio al jubilarse.
Es habitual en comercios, bares, talleres o pequeños negocios familiares.
Fiscalmente, la jubilación no elimina por sí sola la tributación.
Si recibes dinero por el traspaso, puede existir ganancia patrimonial en el IRPF.
Hacienda incluso contempla supuestos específicos de traspaso con motivo de jubilación.
Ahora bien, si el autónomo tiene más de 65 años, hay que analizar si puede aplicarse alguna ventaja fiscal.
Por ejemplo, en determinados casos las ganancias patrimoniales por transmisión de elementos patrimoniales pueden quedar exentas si el importe obtenido se reinvierte en una renta vitalicia asegurada, con el límite de 240.000 euros y cumpliendo los requisitos legales.
Y no es automático, ya que hay plazos, límites y condiciones.
Por eso, en un traspaso por jubilación es especialmente recomendable revisar la operación antes de firmar.
Cuánto se paga a Hacienda por la venta de un local comercial
La venta de un local comercial tiene otra fiscalidad.
Si vendes un local en propiedad, puedes tener que tributar por la ganancia obtenida.
Si eres persona física, esa ganancia va al IRPF como ganancia patrimonial.
Se calcula por la diferencia entre el valor de transmisión y el valor de adquisición, teniendo en cuenta gastos e impuestos asociados.
Además, puede aparecer la plusvalía municipal, que grava el incremento de valor del terreno urbano y que paga normalmente el vendedor.
No obstante, si puedes acreditar que no ha existido incremento de valor entre la compra y la venta, no debería quedar sujeta.
En cuanto al IVA o ITP, depende del tipo de operación.
La primera entrega de un local por parte de un empresario suele tributar por IVA.
En segundas o posteriores entregas, puede estar exenta de IVA y tributar por ITP, salvo que se renuncie a la exención cuando se cumplan los requisitos.
En determinados casos de venta de inmuebles usados entre empresarios, puede aplicarse la inversión del sujeto pasivo, de forma que el comprador declara el IVA.
Como ves, no hay una única respuesta a cuánto se paga a Hacienda por traspasar un negocio.
La respuesta correcta depende de qué se transmite, quién vende, quién compra y cómo se documenta la operación.
Por eso, antes de cerrar el acuerdo revisa bien la parte fiscal, el contrato y las obligaciones pendientes.
Porque un traspaso bien planteado puede ahorrarte problemas con Hacienda y con la otra parte.

