La cuota de autónomos sí es deducible en el IRPF cuando estás dado de alta en el RETA y tributas en estimación directa.
Por tanto, puedes incluirla como gasto de tu actividad para reducir el rendimiento neto sobre el que pagas impuestos.
No obstante, es muy importante que sepas dónde se refleja, cómo se registra y qué puede pasar si la Seguridad Social regulariza tus cuotas al año siguiente.
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¿La cuota de autónomos es un gasto deducible?
Sí. La cuota de autónomos es un gasto deducible en el IRPF porque forma parte de las cotizaciones del titular de la actividad al RETA.
Y la Agencia Tributaria incluye expresamente las cotizaciones del titular de la actividad al RETA dentro de sus gastos.
Por consiguiente, puedes restarlas de tus ingresos para calcular el rendimiento neto de tu actividad.
Es decir, no tributas por todo lo que facturas, sino por la diferencia entre tus ingresos y tus gastos deducibles.
Ahora bien, para que un gasto sea deducible no basta con que exista.
Porque Hacienda te exige que esté vinculado a la actividad, registrado en los libros obligatorios, correctamente imputado y convenientemente justificado.
En el caso de la cuota de autónomos la justificación suele ser sencilla, a través del cargo bancario de la Seguridad Social y el registro del gasto en tu libro de gastos.
Y también hay que recordar que la cuota de autónomos no lleva IVA. Por tanto, no se deduce en el modelo 303 del IVA, sino en el IRPF.
¿La cuota de autónomos es deducible en el modelo 130?
Sí, la cuota de autónomos es deducible en el modelo 130 si desarrollas una actividad económica en estimación directa, ya sea normal o simplificada.
Como sabes, el modelo 130 es la autoliquidación trimestral del pago fraccionado del IRPF.
En él declaras tus ingresos y gastos acumulados desde el inicio del año hasta el final del trimestre correspondiente.
La Agencia Tributaria indica que, en la casilla 02 del modelo 130, deben incluirse los gastos fiscalmente deducibles imputables a la actividad económica.
Además, los datos se declaran de forma acumulada, desde el primer día del año hasta el último día del trimestre.
Por eso la cuota de autónomos no tiene una casilla específica en el modelo 130.
Se incluye dentro del total de gastos deducibles.
Por ejemplo, si pagas 300 euros al mes de cuota y presentas el modelo 130 del primer trimestre, podrás incluir 900 euros como gasto deducible, siempre que las cuotas correspondan a ese periodo y estén correctamente justificadas.
Eso sí, no todos los autónomos presentan el modelo 130, ya que los profesionales no están obligados a hacerlo si en el año anterior al menos el 70 % de sus ingresos estuvieron sometidos a retención.
Cómo deducir la cuota de autónomos
Para deducir tu cuota de autónomos tienes que seguir estos pasos:
| 1. Guarda los justificantes de pago | Lo habitual es conservar los recibos bancarios de la Seguridad Social. |
| 2.Registra la cuota en tu libro de gastos | Debe aparecer como gasto relacionado con la Seguridad Social del titular de la actividad. |
| 3.Inclúyela en el modelo 130 si estás obligado a presentarlo | La cuota se suma al resto de gastos deducibles en la casilla 02 del modelo 130. |
| 4. Declárala en la Renta anual | En la Declaración de la Renta se tendrá en cuenta para calcular el rendimiento neto de tu actividad económica. |
Aspectos clave de la normativa sobre la deducción de la cuota de autónomos
Desde que los autónomos cotizan en función de sus rendimientos netos (la Seguridad Social permite declarar los rendimientos previstos y ajustar la base de cotización a través de Importass), las cuotas pueden ser provisionales y regularizarse más adelante.
De esta forma, si tras la regularización del RETA resulta un importe adicional a pagar, ese pago se trata como mayor gasto deducible en el ejercicio en que se abona.
En cambio, si resulta una devolución, se considera menor gasto deducible en ese ejercicio.
Y también hay que tener en cuenta a quienes tienen varias actividades o combinan rendimientos del trabajo con una actividad económica.
Porque en algunos casos, como el de un administrador de una sociedad que además realiza una actividad económica, la AEAT permite decidir dónde incorporar esa cuota única: ya sea como gasto vinculado a los rendimientos del trabajo o como gasto de la actividad económica.

