Cometer un error en los pagos fraccionados del IRPF es más habitual de lo que parece: una factura que se queda fuera, una retención mal aplicada o un trimestre presentado fuera de plazo pueden alterar el resultado.
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se puede corregir si actúas rápido y eliges bien el procedimiento. Vamos a verlo.
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¿Quién debe presentar los pagos fraccionados?
Los pagos fraccionados del IRPF son anticipos que algunos autónomos realizan a Hacienda durante el año, a cuenta de su Declaración de la Renta.
Deben presentarlos, con carácter general, quienes desarrollan una actividad económica como persona física, ya sea en estimación directa o en estimación objetiva.
Para ello, hay dos modelos principales:
| Modelo 130 | Autónomos en estimación directa normal o simplificada |
| Modelo 131 | Autónomos en módulos (estimación objetiva) |
Y también deben realizar pagos fraccionados los socios, comuneros o partícipes de entidades en atribución de rentas que desarrollen actividades económicas, en proporción a su participación.
Ahora bien, hay excepciones importantes.
Por ejemplo, no tendrás que presentar pagos fraccionados si realizas una actividad profesional y, en el año anterior, al menos el 70 % de tus ingresos tuvieron retención o ingreso a cuenta.
Si acabas de iniciar la actividad, ese 70 % se calcula tomando como referencia los ingresos del trimestre correspondiente.
¡Ojo! Si tienes una sociedad, no estaríamos hablando de pagos fraccionados del IRPF, sino del Impuesto sobre Sociedades, que funciona con sus propios modelos y reglas.
Tipos de errores en los pagos fraccionados
Los errores en los pagos fraccionados pueden ser de muchos tipos, pero casi todos tienen algo en común: que afectan al importe declarado (al periodo o a la identificación de la autoliquidación).
Y detectarlos cuanto antes es fundamental, porque no se corrige igual un error que hace que hayas pagado menos que otro que provoca que hayas ingresado de más.
Reflejar pagos fraccionados sin haber hecho constar rendimientos de actividades económicas
Uno de los fallos más frecuentes es dejar fuera una factura emitida, un ingreso cobrado o un rendimiento de la actividad.
Por ejemplo, imagina que presentas el modelo 130 del segundo trimestre y después descubres que no incluiste una factura de junio.
Si ese ingreso cambia el resultado y hace que debieras haber ingresado más, tendrás que corregirlo mediante una autoliquidación complementaria.
Este error es especialmente delicado porque los modelos de pagos fraccionados tienen un efecto acumulativo dentro del ejercicio.
Es decir, un fallo en un trimestre puede arrastrarse a los siguientes si no lo corriges.
Declarar importes de forma incorrecta
También puede ocurrir que hayas incluido un importe mal: una factura duplicada, un gasto con una cifra equivocada, un ingreso anotado en el trimestre incorrecto o una base imponible mal trasladada.
Aquí lo importante es revisar si el error ha supuesto pagar menos o pagar más.
Si has pagado menos de lo que correspondía, lo normal será presentar una complementaria.
Si has pagado de más, tendrás que solicitar la rectificación de la autoliquidación para que Hacienda revise el caso y, si es así, te devuelva el exceso.
Aplicar mal las retenciones o deducciones
Otro error habitual es descontar retenciones que no proceden, no incluir retenciones correctamente soportadas o aplicar mal alguna minoración.
Esto puede pasar, por ejemplo, cuando mezclas facturas con retención y sin retención, o cuando no revisas bien los certificados y datos contables antes de presentar el trimestre.
La solución dependerá del efecto del fallo.
Si el error te ha hecho ingresar menos, tendrás que regularizarlo con una complementaria.
Mientras que, si te ha perjudicado a ti, puedes pedir una rectificación.
Identificación errónea o equivocarse con el ejercicio fiscal
A veces el problema no está en los importes, sino en los datos de identificación: ejercicio, periodo, NIF, modelo o forma de presentación.
Por ejemplo, presentar un pago fraccionado en el trimestre equivocado puede generar problemas, aunque la cantidad sea correcta.
En estos casos conviene revisar el justificante de presentación y actuar cuanto antes.
Porque si el error afecta a una autoliquidación ya presentada, podría ser necesario presentar la declaración correcta y solicitar la rectificación o anulación de la incorrecta.
Presentación de documentos fuera de plazo
Los pagos fraccionados se presentan trimestralmente.
Para el modelo 130, los plazos habituales son del 1 al 20 de abril, julio y octubre, y del 1 al 30 de enero para el cuarto trimestre.
Si presentas fuera de plazo sin que Hacienda te haya requerido antes, se aplicará un recargo por declaración extemporánea.
El recargo empieza en el 1 % y aumenta otro 1 % por cada mes completo de retraso.
Si pasan más de 12 meses, el recargo será del 15 % y, además, se exigirán intereses de demora desde el mes 12.
Y si Hacienda ya te ha requerido, el escenario cambia. Porque además del pago pendiente podrías enfrentarte a sanciones.
Cómo solucionar errores en los pagos fraccionados
Lo primero es identificar qué tipo de error has cometido y a quién perjudica.
Si el error perjudica a Hacienda porque has ingresado menos de lo que correspondía, deberás presentar una autoliquidación complementaria del mismo modelo, ejercicio y periodo.
En ella debes incluir todos los datos correctos, no solo los que cambian, y marcar que se trata de una complementaria.
Si el error te perjudica a ti porque has pagado de más, la vía adecuada suele ser solicitar la rectificación de la autoliquidación.
Tendrás que indicar qué modelo, ejercicio y periodo quieres corregir, explicar el motivo y aportar la documentación que justifique el cambio.
Y si el problema es una presentación fuera de plazo, lo mejor es presentarla cuanto antes. Porque cuanto más tardes, mayor será el recargo.
Antes de corregir, te conviene revisar:
- Facturas emitidas y recibidas.
- Libro de ingresos y gastos.
- Retenciones aplicadas.
- Justificante de presentación.
- Ejercicio y trimestre declarados.
- Resultado ingresado o pendiente de compensar.
Por último, recordarte que siempre es buena idea contar con una asesoría online especializada como la de Infoautónomos, en la que nuestro equipo de profesionales expertos te ayudará en todo lo que necesites.

